Representantes de la industria de combustibles líquidos y gas licuado de petróleo (GLP) en República Dominicana identificaron retos clave para el desarrollo del sector, como la necesidad de establecer reglas claras, fortalecer la regulación y mejorar las condiciones de rentabilidad. Esto se discutió durante el panel «Inversión y Desarrollo del Sector Combustibles Líquidos y GLP», en el marco de la Primera Cumbre de Estaciones de Servicio del Caribe 2026.
Los participantes del panel coincidieron en la importancia de incorporar tecnología y optimizar operaciones para aprovechar oportunidades en sectores como el turismo y la construcción. Sin embargo, también señalaron dificultades relacionadas con los costos operativos, la competencia y los márgenes de ganancia, lo que afecta el crecimiento del mercado.
Condiciones para el crecimiento del sector
Los representantes de la industria enfatizaron que el crecimiento requiere condiciones regulatorias previsibles y una mayor articulación entre empresas y autoridades. También destacaron las diferencias entre las necesidades de grandes empresas y pequeñas y medianas compañías que operan en el sector.
Yhamminha Dickson, directora de Combustibles y Gases de United Petroleum y United Gas, afirmó que la demanda debe ser el principal criterio para decidir dónde invertir en estaciones de servicio, considerando el crecimiento proyectado de cada zona. Las inversiones en estas instalaciones tienen una perspectiva de funcionamiento de entre 20 y 30 años, lo que implica un análisis más allá de las condiciones actuales del mercado.
Además, Dickson identificó oportunidades comerciales fuera de la venta tradicional de combustibles, sugiriendo que las estaciones de servicio pueden ampliar su cartera de clientes aprovechando la presencia de empresas industriales y comerciales cercanas.
Desafíos para pequeñas y medianas empresas
Maricruz Cruz, directora de Logística y Operaciones de Gas Caribe, destacó la necesidad de fortalecer la comunicación entre las empresas y las instituciones reguladoras para establecer condiciones que favorezcan el desarrollo comercial. También instó a distribuidores y minoristas a involucrarse en asociaciones del sector para abordar los temas que afectan sus operaciones.
Walberto Céspedes, presidente de ANG Gas, sugirió que los empresarios en el mercado deben priorizar la optimización de sus instalaciones antes de realizar nuevas inversiones. En el caso de las envasadoras de GLP, propuso mejorar la atención al cliente y la calidad del servicio mediante la incorporación de tecnología.
Ramón De León Acosta, presidente de ASOPYMEGAS, advirtió sobre las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas debido a los altos costos de mantenimiento. Consideró esencial que estas empresas inviertan en tecnología y cuenten con reglas más claras para operar en condiciones estables.
Hayrold Ureña, exdirector de Hidrocarburos, identificó brechas regulatorias que afectan el desarrollo de la industria, como la aplicación de la legislación sobre residuos sólidos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en la fabricación de tanques. Ureña abogó por una permisología sustentada en criterios técnicos que garantice condiciones equitativas en el mercado.
El panel fue coordinado por Plinio Alexander Abreu Rojas y reunió a representantes de empresas distribuidoras y asociaciones del sector para discutir los desafíos y perspectivas de la industria de combustibles en el país. La cumbre fue organizada por EH+ Energía e Hidrocarburos y Surtidores LATAM, con el respaldo de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) y la Sociedad de Empresas de Combustibles y Derivados (SEC).

