La posible huelga en las Grandes Ligas, que podría iniciar el 1 de diciembre, genera preocupación en la República Dominicana, principal proveedor de talento para el béisbol, afectando a adolescentes que esperan firmar contratos en 70 días. Este paro laboral no solo impactaría a los peloteros y dueños de equipos, sino también a toda la estructura que depende de los contratos, que en los últimos tres años superaron los 300 millones de dólares.
Un entrenador que trabaja con varios prospectos expresó a Diario Libre que «si hay huelga no hay firma (el 15 de enero). Todo está parado», indicando que los clubes no quieren asumir compromisos en este contexto incierto. La plataforma MLB Pipeline, que publica el ranking de los principales prospectos internacionales, no ha lanzado su lista para la próxima clase, lo que añade más incertidumbre al proceso.
Otro técnico, que también pidió mantener su identidad en reserva, comentó que «no sabemos cuándo firmaremos los muchachos de 2027 si no hay acuerdo». Se estima que alrededor de una veintena de jugadores tienen preacuerdos de al menos un millón de dólares, pero su futuro depende de las negociaciones entre el comisionado Rob Manfred y el director del sindicato, Bruce Meyer.
El actual pacto laboral (2022-2026) expira el 30 de noviembre, y la MLB ha propuesto un cambio en el sistema de reclutamiento, lo que ha llevado a los clubes a no recibir autorizaciones presupuestarias para firmar en 2027, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Esto ha detenido el flujo de contratos que tradicionalmente se concretan en enero.
El sindicato de peloteros (MLBPA) estima que los jugadores aficionados podrían dejar de percibir 400 millones de dólares entre 2027 y 2030, una cifra que representa una quinta parte de lo que se recibió en el cuatrienio que está por finalizar. En el actual Convenio Colectivo de Trabajo, se distribuyeron 1,273 millones de dólares en el sorteo aficionado de Estados Unidos y 753 millones de dólares al resto del mundo, siendo la mayoría para talentos dominicanos y venezolanos.
Además del rechazo a un tope salarial, la nueva estructura de fichaje aficionado se presenta como otro desafío en las negociaciones. En junio, la MLB propuso un sistema que incluye dos sorteos, local e internacional, con un total de 200 millones de dólares en cada uno. La firma internacional no tendría límite de jugadores, pero el monto máximo sería de 10 mil dólares por firma, lo que ha generado controversia entre los jugadores.

