Rafael Santos Badía, ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), propuso transformar el sistema educativo dominicano para adaptarlo a los cambios tecnológicos y preparar a los estudiantes para las nuevas demandas del mercado laboral. Durante su intervención, destacó la desconexión entre los contenidos educativos, la formación docente y las necesidades actuales de los estudiantes. Santos Badía enfatizó que el país no ha aprovechado adecuadamente la tercera revolución de las tecnologías de la información y la comunicación.
El ministro sugirió que los niños adquieran conocimientos fundamentales en la educación primaria y que la secundaria ofrezca opciones entre formación técnica y preparación universitaria. También propuso revisar la duración de las carreras superiores y alinearlas con las necesidades económicas del país. Según él, cada etapa educativa debe dotar a los estudiantes de herramientas que les permitan ingresar al mercado laboral y mejorar sus condiciones de vida.
Inversión y administración de recursos
Santos Badía indicó que la educación preuniversitaria recibe un 4 % del producto interno bruto (PIB), mientras que la educación superior solo cuenta con un 0.76 % y la formación técnico-profesional con un 1 %. Afirmó que los problemas del sistema educativo no solo se deben a la falta de recursos, sino también a la forma en que estos son administrados. Recordó que en 1989 el presupuesto para educación pasó del 14 % al 7.5 %, lo que provocó la salida de aproximadamente el 30 % de los docentes hacia otros sectores.
El ministro también explicó que los recursos públicos provienen de la recaudación tributaria y resaltó la importancia del impuesto a la transferencia de bienes industrializados y servicios (ITBIS). Reconoció los aportes al sector educativo durante las administraciones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del actual Gobierno.
Preparación para el futuro laboral
Al abordar las transformaciones del mercado laboral, Santos Badía advirtió que la automatización podría hacer obsoletas muchas ocupaciones, mientras que surgirán nuevas oportunidades que requerirán competencias diferentes. Mencionó estimaciones de que 40 millones de puestos de trabajo podrían perder utilidad y que se crearían 140 millones de nuevos empleos. Por ello, subrayó la importancia de preparar a los estudiantes en áreas de ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas.
El ministro defendió la incorporación de herramientas tecnológicas en la enseñanza, afirmando que estas pueden mejorar las oportunidades de aprendizaje. Además, enfatizó la necesidad de fortalecer la gestión de los centros educativos para que los recursos disponibles se traduzcan en mejores condiciones de enseñanza.
Santos Badía también destacó el papel de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), sugiriendo que el gremio debe participar activamente en las transformaciones del sistema educativo. Reiteró que los estudiantes deben ser el centro de las decisiones y políticas públicas en educación.
Finalmente, el funcionario informó que se trabaja en un proyecto de ley para establecer la educación como un proceso continuo desde los primeros 45 días de vida hasta la formación profesional. Esta iniciativa busca garantizar una enseñanza de calidad y pertinencia, adaptándose a las diferentes etapas de la vida de los estudiantes.

