El actor Sam Neill, conocido por su papel como el paleontólogo Alan Grant en la película Parque Jurásico de 1993, ha fallecido a los 78 años. En sus memorias de 2023, Neill había revelado que estaba «posiblemente muriendo» de un linfoma no hodgkiniano en estadio tres, aunque en abril había declarado estar libre de cáncer tras recibir una terapia genética.
Según un comunicado de su familia, Neill había estado recibiendo tratamiento en el hospital privado St Vincent’s de Sídney. La familia destacó que su pérdida fue «repentina e inesperada», pero se sintieron bendecidos de que el actor había superado el cáncer.
Reacciones a su fallecimiento
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, rindió homenaje a Neill, considerándolo «uno de los grandes» y resaltando su contribución a la industria cinematográfica del país. Luxon afirmó que durante más de cincuenta años, Neill llevó las historias de Nueva Zelanda al mundo, convirtiéndose en una de las mayores exportaciones culturales del país.
Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, también expresó su pesar, señalando que Neill ocupaba «un lugar especial en los corazones australianos». Albanese destacó la dignidad y el humor con los que el actor enfrentó su enfermedad, características que también definieron sus interpretaciones en pantalla.
Vida y carrera de Sam Neill
Nacido en Irlanda del Norte en 1947, Neill se trasladó a Nueva Zelanda en su infancia. Originalmente llamado Nigel John Dermot, optó por el nombre «Sam» para evitar ser víctima de burlas. En una entrevista, comentó que fomentó el apodo para que fuera menos probable que lo victimizaran.
La carrera de Neill comenzó en Nueva Zelanda en los años 70, antes de que alcanzara la fama internacional con Parque Jurásico. Su trayectoria incluye papeles en la serie de Netflix Peaky Blinders, así como en las películas La caza del Octubre Rojo y El Piano.
Además de su carrera actoral, Neill también se dedicaba a la administración de viñedos en la región de Otago Central en Nueva Zelanda, donde disfrutaba de una vida tranquila lejos de las cámaras.

