El servicio ruso de defensa del consumidor, Rospotrebnadzor, anunció el fin de las medidas preventivas en la región siberiana de Irkutsk, tras determinar que no hay riesgos epidemiológicos relacionados con un supuesto brote de peste neumónica reportado la semana pasada. Más de 5,500 análisis clínicos realizados no detectaron microorganismos patógenos peligrosos ni problemas de salud asociados a enfermedades infecciosas.
Rospotrebnadzor indicó que no se encontraron problemas de salud vinculados a patologías infecciosas. Las investigaciones incluyeron pruebas bacteriológicas, biológicas, genético-moleculares y de espectrometría de masas, con la participación de cinco organizaciones, de las cuales tres se dedican a la investigación científica.
Los especialistas también examinaron a las personas que tuvieron contacto con Daria Shipílova, de 28 años, quien falleció recientemente y trabajaba en el Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk. Alrededor de 200 personas fueron sometidas a observación médica y otros análisis.
Rospotrebnadzor aseguró que en el instituto no hubo accidentes ni violaciones de las normas de seguridad en el manejo de patógenos. La fallecida estaba vacunada y tenía una fuerte inmunidad frente a enfermedades infecciosas peligrosas.
La situación sanitaria en Irkutsk, ubicada junto al lago Baikal, es tranquila y no hay riesgos para la salud de sus habitantes. El organismo comunicó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la situación y los resultados de las investigaciones, así como datos sobre el brote a los 14 países miembros que solicitaron información.
A pesar de esto, la OMS solicitó mayor transparencia y datos concretos sobre las medidas preventivas y las cuarentenas aplicadas. La organización expresó que aún no tenía una visión completa de la situación para realizar una evaluación exhaustiva del riesgo.
Rospotrebnadzor también denunció que las labores preventivas se llevaron a cabo en medio de una «presión informativa sin precedentes», con la difusión de informaciones falsas en redes sociales, principalmente desde el extranjero. Este jueves, desmintió rumores sobre un segundo caso de peste neumónica en Irkutsk, afirmando que solo se había registrado una muerte por «neumonía de etiología desconocida».
Las primeras informaciones indicaron que Shipílova, descrita como la posible «paciente cero», habría contraído la bacteria Yersinia pestis durante un viaje a Tailandia, aunque las autoridades tailandesas no confirmaron su visita. La situación también ha despertado el interés de Estados Unidos y países vecinos como China y Mongolia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, mencionó que contactaría al mandatario ruso, Vladímir Putin, para discutir el asunto, pero posteriormente descartó que el brote estuviera relacionado con un arma biológica, afirmando que Moscú tenía la situación «totalmente bajo control».

