Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) de la República Dominicana enfrentan uno de los niveles más altos de pérdidas de energía en América Latina, alcanzando un 30%, según un estudio presentado por Alessandra Amaral, presidenta de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat), durante la XI Semana de la Energía.
El estudio, que analiza datos de 14 países de la región, revela que la República Dominicana supera a naciones como Argentina, Colombia y Brasil en cuanto a pérdidas de energía. Amaral destacó que la situación es crítica y requiere atención urgente debido a la complejidad del sistema eléctrico local.
Recomendaciones para reducir pérdidas
Para abordar este problema, el informe sugiere fortalecer el mecanismo de cálculo y seguimiento de las pérdidas, enfatizando la necesidad de desagregar las pérdidas técnicas de las no técnicas. También se recomienda mejorar la calidad y trazabilidad de los datos de medición y facturación, implementando auditorías selectivas y validaciones cruzadas.
Además, el estudio plantea la importancia de establecer un marco regulatorio más claro, que incluya incentivos y sanciones efectivas para alinear la gestión empresarial con los objetivos de reducción de pérdidas. Amaral subrayó la necesidad de una cooperación más profunda entre la Superintendencia de Electricidad, la Procuraduría General Adjunta y las EDE para facilitar la detección y persecución del fraude.
La investigación también indica que, sin señales económicas y coercitivas adecuadas, la gestión de las pérdidas no técnicas depende en gran medida de la voluntad institucional y la capacidad de gestión de los actores involucrados, lo que limita la sostenibilidad de los avances.
Desafíos del subsector eléctrico
Amaral destacó que el subsector de la distribución eléctrica está experimentando cambios significativos, lo que afecta las finanzas y operaciones del sistema. Los consumidores son ahora más activos y buscan generar su propia energía, lo que requiere una reinvención de toda la cadena del sector eléctrico.
Las distribuidoras deben realizar inversiones sin precedentes y enfrentar problemas históricos como el acceso universal al servicio y las pérdidas de energía. En cuanto a la eficiencia de las distribuidoras de gestión pública, Amaral señaló que algunas de ellas tienen un desempeño excelente, indicando que la eficiencia no depende del tipo de propiedad, sino de la gestión interna de cada empresa.
El estudio concluye que la situación de las pérdidas de energía en la República Dominicana requiere una atención urgente y un enfoque integral para lograr mejoras sostenibles en el sistema eléctrico.

