La artista infantil Luli Pampín presentará su espectáculo «Bienvenidos» en el Teatro Nacional Eduardo Brito este domingo 11 de octubre. Este será su primer evento en República Dominicana, donde espera ofrecer un espacio para cantar, bailar y compartir en familia.
La expectativa es alta, ya que la primera función está agotada y quedan pocas entradas para la segunda. Luli está emocionada por conocer a los niños dominicanos y aprender sobre su cultura y gastronomía.
Un mensaje importante
El espectáculo no solo se basa en música y baile, sino que también aborda el tema del acoso escolar desde una perspectiva poco común: la de quienes tienen comportamientos que afectan a los demás. La idea surgió de la experiencia de Luli al trabajar con niños y observar sus reacciones.
Durante una entrevista, Luli explicó que a menudo un niño que se comporta mal puede estar buscando atención debido a una falta de cariño. «Muchas veces es una llamada de atención muy grande», reflexionó.
El espectáculo presenta a un personaje que interrumpe la diversión, pero a medida que avanza, los demás niños descubren que también desea compartir momentos alegres. La invitación es a integrarlo y entender que las travesuras no son la forma correcta de llamar la atención.
El mensaje busca que los niños comprendan la importancia de hablar sobre sus sentimientos y tratar a los demás con empatía. Además, resalta que el cariño puede transformar situaciones difíciles.
Un recorrido artístico
Detrás de Luli Pampín se encuentra Lucía, quien inició su proyecto en 2016 con recursos limitados y ha logrado construir una comunidad internacional de seguidores. A lo largo de una década, ha mantenido la publicación semanal de videos y ha llevado su personaje a diversos escenarios en el mundo.
La maternidad ha sido clave en su trayectoria, ya que fue al cantarle a su primer hijo que encontró el valor para superar su timidez al cantar en público. Su propuesta artística busca no solo entretener, sino también dejar enseñanzas sobre el amor propio, la lectura y la autonomía.
Luli valora la sinceridad y la imaginación que los niños le han enseñado, cualidades que considera esenciales y que los adultos no deberían perder. «Me gusta aprovechar eso para poder no solo entregar un entretenimiento vacío, sino dejar mensajes», concluyó.

