La secretaria de Trabajo de EE. UU., Lori Chavez-Deremer, ha decidido renunciar para asumir un nuevo puesto en el sector privado.
La noticia fue confirmada por el portavoz de la Casa Blanca, Steve Cheung, quien elogió su gestión como «fenomenal».
A pesar de los elogios, su salida se produce en medio de una serie de escándalos laborales que han llamado la atención pública.
Recientemente, Chavez-Deremer enfrentó crecientes presiones para renunciar debido a acusaciones sobre su comportamiento y el de su familia.
La excongresista de Oregón, de 58 años, había recibido el apoyo de varios demócratas durante su confirmación.
Sin embargo, las acusaciones han empañado su carrera en el gobierno.
Acusaciones y escándalos
Entre las acusaciones, se destaca que ella, sus asesores y familiares enviaban mensajes personales a jóvenes miembros de su equipo.
Según un informe de The New York Times, la secretaria y un exsubjefe de gabinete solicitaron a empleados que les llevaran vino durante viajes oficiales.
Además, se reveló que su esposo y su padre intercambiaron mensajes con jóvenes empleadas. Algunas de estas empleadas habían recibido instrucciones de la secretaria para «prestar atención» a los hombres, lo que ha generado más controversia.
Hasta el momento, tres empleados han presentado denuncias por violaciones de derechos civiles, alegando un ambiente laboral hostil.
A pesar de las acusaciones, Chavez-Deremer no ha sido directamente acusada de irregularidades relacionadas con su familia.
Te puede interesar...
