La suspensión de las actividades mineras en Romero, San Juan, ha generado un debate sobre la viabilidad técnica de varios proyectos, incluyendo un relleno sanitario en Pedro Brand, que enfrenta objeciones de ambientalistas y sectores interesados. Aunque se ha reiterado que el relleno no será a cielo abierto, los ambientalistas continúan oponiéndose, argumentando que se convertirá en un vertedero. La comunidad, inicialmente en contra, ahora apoya la iniciativa siempre que no se convierta en un vertedero ni afecte los recursos hídricos de la zona.
El ingeniero químico Raúl Herrera explicó que en la evaluación realizada en 993 mil metros cuadrados de terreno no se encontró arroyo, río, manantial ni ninguna fuente de agua que pudiera verse afectada por el proyecto. Esta información busca calmar los temores sobre un proyecto que podría generar empleo y mejorar las condiciones de vida de los residentes sin comprometer el medio ambiente.
Impacto en la inversión
La reacción ante la decisión sobre el proyecto Romero ha sido mixta, con algunos aplaudiendo la medida y otros, incluidos técnicos y empresarios, criticando lo que consideran una distorsión de la realidad. Ante este panorama, el Gobierno deberá evaluar cuidadosamente sus intervenciones para evitar perjudicar tanto la inversión nacional como la extranjera.
El estudio presentado por Herrera se considera un paso clave para disipar las preocupaciones de la comunidad y los ambientalistas. La viabilidad del relleno sanitario dependerá de la capacidad del Gobierno para gestionar las inquietudes y garantizar que el proyecto no afecte el entorno natural.

