La deuda global alcanzó un récord histórico de casi USD 353 billones en el primer trimestre de 2026, tras un aumento de más de USD 4,4 billones, según el Institute of International Finance (IIF). Este incremento, el mayor desde el segundo trimestre de 2025, se ha concentrado principalmente en China y EE.UU., impulsado por el endeudamiento estatal. A pesar de esto, la relación deuda global/PIB se ha mantenido estable en un 305% desde principios de 2023.
En EE.UU., el gasto en el pago de intereses ha superado al de defensa, que es el más alto del mundo. Esto es relevante, ya que el dólar es la principal divisa global, representando casi el 60% de todas las transacciones. Los bonos de la Reserva Federal se consideran un refugio seguro, incluso para países como China.
Históricamente, el valor del oro ha estado vinculado a la política monetaria de EE.UU. En 1900, la conversión estaba fijada en USD 20,67 por onza, pero tras las políticas de estímulo fiscal de Franklin Roosevelt en 1933, el precio se ajustó a USD 35 para combatir la Gran Depresión. Este cambio buscaba aumentar la masa monetaria y frenar la deflación, aunque resultó en una segunda recesión en 1937.
Desde entonces, la deuda federal de EE.UU. ha crecido exponencialmente, alcanzando USD 51.000 millones en 1940 y USD 388.000 millones en 1970. La decisión de abandonar el patrón oro en 1971, bajo la administración de Richard Nixon, fue impulsada por la necesidad de financiar la guerra de Vietnam, lo que llevó a un aumento descontrolado de la deuda.
Sin el respaldo del oro, la deuda se disparó a USD 5,6 billones en el año 2000 y se estima que alcanzará USD 182 billones para 2056. En este contexto, el gasto federal ha ido en aumento, pasando del 21,2% del PIB en los últimos 50 años al 27,9% en 2056.
La inflación también ha sido un factor determinante, con un aumento del 10,4% en 1974 y un récord de 14,76% en 1980. En el periodo de 1975 a 2026, la deuda pasó de USD 542.000 millones a USD 37,4 billones, un incremento del 6900%.
En cuanto al oro, su precio ha aumentado de USD 183 en 1975 a alrededor de USD 4,730 en la actualidad, lo que representa un aumento del 2440% en 51 años. Este crecimiento ha sido impulsado por la emisión monetaria y el aumento de la deuda, lo que ha desvalorizado al dólar y, por ende, ha incrementado el precio del oro.
El endeudamiento global es tan elevado que no parece haber solución a corto plazo. Los deudores deben hacer un esfuerzo mayor para liquidar sus deudas, mientras que los acreedores deben asumir su responsabilidad por haber otorgado créditos a gobiernos con poca capacidad de repago. Según el IIF, los países emergentes han visto un aumento significativo en sus ratios de deuda, mientras que en los países maduros se ha mantenido relativamente estable.

