El internado femenino de Kenia, donde fallecieron 16 alumnas a causa de un incendio en mayo, reabrió sus puertas este jueves con estrictos controles policiales y apoyo psicológico para las estudiantes. La Academia Femenina Utumishi, ubicada en Gilgil, condado de Nakuru, reinició su ciclo lectivo de manera gradual, con mujeres policía en las entradas para revisar mochilas y realizar cacheos.
Después de los controles de seguridad, tanto alumnas como padres fueron dirigidos a un mostrador de registro y posteriormente a una carpa donde recibieron asistencia psicológica debido al trauma sufrido antes de su readmisión. El Ministerio de Educación había cerrado la escuela indefinidamente el 28 de mayo tras el incendio que devastó la residencia de las víctimas.
El colegio ha establecido un dormitorio provisional para alojar a las alumnas mientras se investigan las causas del fuego y se llevan a cabo las obras de renovación necesarias. La reapertura se produce un mes después de que el Tribunal Superior de Kibera ordenara la detención preventiva de ocho menores acusadas de la muerte de las 16 niñas, con una audiencia programada para el 22 de septiembre sobre su solicitud de libertad bajo fianza.
Las jóvenes han negado los 16 cargos de asesinato, alegando que no provocaron deliberadamente el incendio en la residencia estudiantil, que ocurrió poco después de la medianoche del 27 al 28 de mayo y que también dejó a otras 79 estudiantes heridas. Actualmente, las ocho menores se encuentran en el Centro de Detención Juvenil de Kabete mientras avanzan los procedimientos judiciales.
La Fiscalía se opone a la liberación bajo fianza de las estudiantes, argumentando que su detención preventiva es crucial para preservar la integridad del juicio y asegurar la correcta administración de justicia. Además, advirtió que su liberación podría exponerlas a un “riesgo significativo” de represalias y otros daños debido al gran interés público que ha suscitado el caso.
Los incendios en centros educativos han reavivado el debate sobre la seguridad escolar en Kenia, con la Cruz Roja respondiendo a al menos 37 incidentes de este tipo desde principios de año.

