El expresidente cubano Raúl Castro asistió este sábado a una ceremonia de ascensos y condecoraciones en La Habana, donde se reconoció a varios oficiales del Ministerio del Interior (MININT). Esta aparición se produce dos días después de que fuera imputado de cargos penales en Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de exiliados hace treinta años.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, compartió en sus redes sociales que Castro participó en el acto junto al General del Ejército, destacando el 65 aniversario del MININT. En su mensaje, Díaz-Canel expresó su admiración y gratitud hacia los oficiales condecorados por su «obra noble y sacrificada».
Esta fue la segunda aparición pública de Castro en un corto período, ya que el día anterior había asistido a un homenaje por su cumpleaños 95 en el teatro habanero Carlos Marx. Díaz-Canel también elogió a Castro como jefe militar y estadista, señalando que su cumpleaños fue uno de los más celebrados en la isla.
El mandatario resaltó el «alto valor simbólico» de Raúl Castro y afirmó que «Raúl es Cuba y a Cuba no se toca», en alusión a la reciente imputación de EE.UU. contra el exmandatario. Esta declaración se produce en un contexto de tensión entre ambos países.
Desde que fue acusado formalmente el pasado 20 de mayo por fiscales federales de EE.UU., el Gobierno cubano ha rechazado la imputación y la ha calificado de «farsa» que busca justificar una agresión contra la isla. La acusación ha generado una serie de actos políticos en Cuba en apoyo a Castro.
En las últimas dos semanas, Castro ha sido el centro de atención en diversos eventos en la isla, donde se han llevado a cabo manifestaciones de apoyo a su figura y rechazo a la imputación, que el Gobierno de EE.UU. considera lo convierte en un «fugitivo» de la justicia.

