El Ministerio de la Mujer de la República Dominicana ofrece líneas de apoyo para víctimas de violencia de género, destacando la línea de emergencia *212, un servicio confidencial disponible las 24 horas. Este servicio brinda orientación psicológica, asesoría legal y acompañamiento para activar protocolos de protección cuando la integridad de las mujeres se encuentra en riesgo.
Cada año, muchas mujeres en el país pierden la vida a causa de la violencia de género, donde detrás de cada feminicidio hay historias de amenazas, agresiones y miedo. Ante esta alarmante situación, diversas instituciones han implementado mecanismos de asistencia para proteger a las víctimas.
Asistencia inmediata y refugios
Cuando una mujer llama reportando que ha sido víctima de violencia o se encuentra en peligro, se coordina el envío de una unidad policial para su asistencia. «Si es en el caso de que está siendo víctima de violencia, le enviamos una unidad de policía para que pueda ir al rescate», explicó una asistente del Ministerio.
Además, el Ministerio de la Mujer ofrece acceso a casas de acogida para aquellas mujeres que no tienen un refugio seguro. «Las casas de acogida son para las mujeres que están siendo víctimas de violencia y no tienen un refugio seguro. Entonces, la usuaria se queda temporalmente hasta que pase el peligro», añadió la asistente.
Para las dominicanas en el exterior, el Ministerio también dispone del número 829-421-3242, donde se ofrecen orientaciones y terapias por telepsicología de manera virtual. Esta línea busca extender el apoyo a las mujeres que se encuentran fuera del país.
Línea Vida y seguimiento de denuncias
Otra opción de asistencia es la Línea Vida de la Procuraduría General de la República, disponible a través del número 809-200-1202, que recibe denuncias relacionadas con violencia de género e intrafamiliar. Según Génesis Hackers, operadora de Línea Vida, este servicio también aborda casos de maltrato infantil y posibles abusos sexuales.
Al recibir una llamada, el personal recopila información sobre los hechos denunciados, incluyendo datos del caso y el lugar de los acontecimientos. Posteriormente, la denuncia es remitida a la fiscalía correspondiente, que se encarga de investigar y determinar las acciones a seguir.
Una vez formalizado el reporte, se proporciona al denunciante un número de caso y la información de la fiscalía a la que fue enviado el expediente, facilitando así el seguimiento del proceso.

