Autoridades civiles, militares y representantes de distintos sectores conmemoraron este jueves en Puerto Plata el 129 aniversario del fallecimiento del general Gregorio Luperón, figura clave de la Guerra de la Restauración y conocido como “La Primera Espada de la Restauración”. La ceremonia comenzó a las 8:00 de la mañana en el Parque Luperón, con el izamiento de la bandera nacional y la interpretación del Himno Nacional, en un acto organizado por la Casa Museo General Gregorio Luperón.
El comandante de la Base Aérea de Puerto Plata, general de brigada piloto Héctor David Martínez Pérez, dio las palabras de bienvenida, resaltando la trayectoria patriótica de Luperón y su defensa de la soberanía nacional. Martínez Pérez también destacó el legado histórico de Luperón para las presentes y futuras generaciones, instando a los miembros de las Fuerzas Armadas a preservar los ideales y valores del prócer puertoplateño.
Durante la actividad, una escuadra de soldados del Comando Norte de la Base Aérea de Puerto Plata rindió honores militares al general Luperón, mientras la banda de música militar interpretaba el himno dedicado al héroe restaurador. La ceremonia fue un momento de reflexión y respeto hacia la figura de Luperón.
El gran maestro de la masonería dominicana, Ramón Osiris Blanco Domínguez, participó en el acto ofreciendo un recuento histórico sobre los últimos años de vida de Luperón, incluyendo su regreso a Puerto Plata desde Saint Thomas en 1896, donde había estado enfermo antes de su fallecimiento en mayo de 1897.
Blanco Domínguez explicó que el funeral del expresidente de la República estuvo marcado por importantes rituales de la liturgia masónica, dado que Luperón era maestro masón Grado 33°. Afirmó que las honras fúnebres representaron un mensaje de resistencia y esperanza para el pueblo dominicano en el contexto político de la época.
La jornada concluyó con palabras de agradecimiento a cargo de Eustaquio Vásquez y una caminata patriótica hasta la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, en el sector Batey Tres, donde el sacerdote Cruz Osvaldo Santos ofició una misa en memoria del prócer. En la eucaristía participaron autoridades civiles y militares, así como estudiantes de diferentes centros educativos de Puerto Plata.

