La producción de cobre en Chile ha alcanzado su menor nivel mensual en 15 años, a pesar de la creciente demanda mundial por este metal, esencial para las energías limpias y la inteligencia artificial. El país, que representa un cuarto de la producción global de cobre, enfrenta desafíos debido al agotamiento de las zonas con mayor concentración del mineral. Esto ha llevado a las mineras a procesar más roca para obtener la misma cantidad de cobre.
Las compañías mineras han intentado modernizar y ampliar sus operaciones para compensar la caída en la productividad. Sin embargo, muchos de estos proyectos han enfrentado retrasos y sobrecostos, especialmente en Codelco, la segunda productora mundial de cobre. Según el analista Nicolás Muñoz, estos problemas técnicos han afectado significativamente la producción.
Este año, las fuertes lluvias, atribuibles al fenómeno de El Niño, también han impactado las operaciones en el norte y centro de Chile, obligando a las empresas a reducir su actividad en julio y agosto. Además, un accidente en julio de 2025 en El Teniente, el yacimiento más grande de Codelco, dejó seis trabajadores muertos y paralizó parte de las operaciones durante varios meses.
La disminución en el suministro de cobre de Chile ha contribuido al aumento del precio del metal, que ha subido más de un 16% este año, según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). Este metal es crucial para la transición energética, utilizándose en energías solar, eólica e hidroeléctrica, así como en centros de datos, especialmente en inteligencia artificial.
Una nueva caída inesperada en la producción podría forzar a los importadores a buscar proveedores alternativos o enfrentar cambios en los plazos y costos de compra. La Agencia Internacional de la Energía prevé un déficit de oferta de cobre del 25% para 2035 si no se desarrollan nuevos yacimientos.
Expertos como Guajardo y Muñoz advierten que Chile no tiene una cartera de proyectos significativa para aumentar la producción. Esto podría obligar al resto del mundo a hacer un mayor esfuerzo para cubrir la demanda. La cuota de mercado de Chile ha caído del 34% en 2010 a cerca del 23% actualmente, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La menor producción también afecta la economía chilena, con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señalando que este factor podría restar al menos un punto al PIB en 2026. La solución a estos problemas no será rápida, y se requiere un esfuerzo sistemático para recuperar la producción de las grandes minas y avanzar en proyectos de ampliación y modernización.
Para el futuro, se espera que la producción alcance alrededor de 5,5 millones de toneladas de cobre en 2027, según CRU, mientras que Cochilco prevé 5,27 millones para este año. La perspectiva mejora hacia 2030, cuando la producción podría acercarse a los 6 millones de toneladas, gracias a la entrada en operación de nuevos yacimientos.

