El petróleo intermedio de Texas (WTI) experimentó un aumento del 2,72% este jueves, alcanzando los 90,52 dólares por barril, en medio de la incertidumbre por la guerra en Irán y la reciente derrota de los republicanos en las elecciones de medio mandato. Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para diciembre sumaron 2,40 dólares respecto al cierre anterior.
Esta subida se produce tras una caída del 8,3% el miércoles, cuando el presidente Donald Trump reconoció el impacto de la guerra con Irán en el mal desempeño de su partido en las elecciones legislativas. Los demócratas, que han criticado la guerra iniciada por Trump e Israel, tomarán el control de la Cámara de Representantes y el Senado a partir de enero.
Los mercados reaccionaron positivamente a la reanudación de las negociaciones indirectas entre Irán y EE.UU., mediadas por Catar, que podrían facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de dos días. Sin embargo, estas conversaciones aún no han producido resultados concretos.
A pesar de la esperanza generada por las negociaciones, los precios del crudo continuaron al alza debido a la persistente inestabilidad en la región. Los ataques a buques en el Golfo y en las cercanías del estrecho siguen sin cesar, lo que añade presión al mercado.
El comportamiento del precio del crudo refleja su estrecha relación con los eventos geopolíticos y las expectativas sobre posibles soluciones diplomáticas al conflicto. La situación actual sigue siendo volátil y los inversores permanecen atentos a cualquier desarrollo que pueda influir en el mercado.

