El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este miércoles con una caída del 0,75 %, ubicándose en 102 dólares por barril, mientras los inversionistas permanecen atentos a los avances diplomáticos para resolver el conflicto en Oriente Medio. Al final de la jornada en Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en diciembre perdieron 0,78 dólares respecto al cierre anterior, en medio de señales de reanudación de negociaciones entre Estados Unidos, Irán e Israel.
La presión a la baja en los precios se produjo tras un informe de The Wall Street Journal, que indicó que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, habría contactado al jefe del Consejo de Seguridad iraní, Mohsen Rezaei, como parte de los esfuerzos para reactivar las conversaciones de paz. Además, mediadores de Catar presentaron una propuesta para poner fin a las hostilidades, mientras que el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, expresó la disposición de Teherán para avanzar por la vía diplomática.
Tensiones en el estrecho de Ormuz
A pesar de las señales de acercamiento, las operaciones militares y los incidentes marítimos en Oriente Medio siguen generando preocupación en los mercados energéticos, debido al riesgo de interrupciones en el suministro internacional de petróleo y combustibles. Irán anunció el derribo de un dron de fabricación estadounidense en su espacio aéreo, al este del estrecho de Ormuz, y ha reportado al menos 20 incidentes con embarcaciones en esa zona estratégica, la mayoría relacionados con minas navales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó la semana pasada a Teherán de inventar ataques para incrementar los precios internacionales del petróleo antes de las elecciones legislativas en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre. El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de hidrocarburos, y cualquier interrupción de la navegación puede afectar el abastecimiento y los precios de la energía.
Caída de inventarios limita el retroceso
En el mercado estadounidense, otro factor que influyó en la evolución del crudo fue la reducción de las reservas comerciales de petróleo, que disminuyeron por cuarta semana consecutiva. Los inventarios cayeron en 1,9 millones de barriles, una reducción superior a la prevista por los analistas, lo que representa un elemento de presión alcista para los precios.
Así, el mercado petrolero se encuentra condicionado por dos fuerzas opuestas: las expectativas de una salida diplomática al conflicto en Oriente Medio, que favorecen una moderación de las cotizaciones, y los riesgos de interrupciones en el suministro, que mantienen la incertidumbre sobre la evolución del crudo.

