El ejército estadounidense está preparando opciones para reanudar operaciones de combate a gran escala contra Irán, a pesar de la ambivalencia del presidente Donald Trump sobre reiniciar la guerra, según informa The New York Times. Se espera que pronto haya tres portaaviones en Oriente Medio, y el Pentágono ha elaborado planes para atacar el arsenal de drones y misiles de Irán, así como sus instalaciones energéticas y otros objetivos militares.
A pesar de estos preparativos, Trump ha decidido en varias ocasiones no lanzar operaciones de combate intensas contra Irán. La respuesta militar estadounidense ha sido más contenida en las últimas semanas, incluso ante la escalada de ataques iraníes contra petroleros.
En una publicación en redes sociales, el presidente de EE. UU. afirmó que no atacaría a Irán antes de las elecciones de mitad de mandato y que ambos países estaban manteniendo «conversaciones productivas».
Funcionarios consultados por el Times indican que en los últimos meses, el equipo de seguridad nacional de Trump y el Pentágono le han presentado cinco propuestas para llevar a cabo operaciones de gran envergadura, ya sea contra Irán o contra los hutíes, una milicia respaldada por Irán en Yemen. En cada ocasión, Trump vetó los planes.
Sin embargo, el presidente ha vuelto a ordenar que se preparen opciones de ataque. Altos funcionarios de seguridad nacional, encabezados por el vicepresidente JD Vance, debatieron los planes durante una reunión en Camp David el pasado viernes. Los planes se centran en una campaña breve e intensa de aproximadamente tres días de duración.
Los ataques estarían dirigidos al arsenal de misiles y drones de Irán, gran parte del cual ha sido reconstruido por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica desde el inicio de la guerra. Otros objetivos podrían incluir instalaciones energéticas iraníes y puestos de mando de la Guardia Revolucionaria.
Paralelamente, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, se reunieron en Turkmenistán, donde Pezeshkian asiste a la reunión anual de líderes de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Tras la reunión, Putin mencionó que Teherán había presentado una nueva propuesta para el arreglo de la situación por medios pacíficos.

