MONGOMO, GUINEA ECUATORIAL.– El Papa Francisco hizo un llamado este miércoles para que se amplíen los espacios de libertad en Guinea Ecuatorial.
Su mensaje, cargado de contenido social y político, fue pronunciado durante una misa multitudinaria en Mongomo, ciudad natal del presidente Teodoro Obiang, quien ha estado en el poder desde 1979.
Ante más de 100,000 fieles reunidos en la basílica de la Inmaculada Concepción, el pontífice destacó la necesidad de construir un futuro basado en la esperanza, la justicia y la fraternidad.
En su homilía, realizada en español, advirtió sobre la “hambre de futuro” que enfrenta el país, lo que demanda cambios significativos.
La presencia del presidente, junto a su familia y altos funcionarios, fue notable en una ceremonia que incluyó llamados a la responsabilidad colectiva.
Este contexto se da en medio de cuestionamientos hacia el gobierno por parte de la oposición y organizaciones internacionales.
Compromiso con el Bien Común
Durante su discurso, el Papa enfatizó que el progreso de Guinea Ecuatorial depende de decisiones responsables y del compromiso con el bien común.
“Que crezcan los espacios de libertad y se salvaguarde siempre la dignidad de la persona humana”, afirmó, haciendo hincapié en la situación de los sectores más vulnerables.
El líder religioso también abordó las condiciones de vida de los reclusos y las familias en dificultad, denunciando problemas graves en higiene y salud.
Esto refuerza las críticas internacionales sobre la situación de los derechos humanos en el país africano.
A pesar de los significativos ingresos por petróleo, Guinea Ecuatorial enfrenta altos niveles de pobreza.
Datos del Banco Mundial indican que más del 50 % de la población vive por debajo de la línea de pobreza, evidenciando una profunda desigualdad social.
Riquezas Naturales y Desigualdad
En este contexto, el Papa Francisco instó a que las riquezas naturales del país se gestionen de manera equitativa, beneficiando a toda la población y no solo a unos pocos privilegiados.
Su mensaje se da en un momento en que grupos opositores, como la Alianza Nacional para la Restauración de la Democracia (ANRD), critican al país por estar “secuestrado por la familia presidencial”.
Estas declaraciones se suman a las controversias que rodean a Teodorín Obiang, quien está siendo investigado en el extranjero por presuntos casos de corrupción.
En medio de esta situación, el mensaje del Papa resuena con fuerza, combinando un enfoque espiritual con una preocupación clara por la realidad social y política del país.
La jornada concluyó con la bendición de la primera piedra de la futura Iglesia de la Paz.
Este acto simboliza un mensaje que, más allá de lo religioso, busca promover cambios profundos en Guinea Ecuatorial.

