Las actividades temáticas en colegios, que buscan hacer del aprendizaje una experiencia más vivencial, generan retos económicos y logísticos para muchas familias en República Dominicana. Eventos como el Día de la Independencia, el Día de las Madres o ferias científicas requieren vestuarios específicos, lo que implica un costo que puede ser significativo para los padres.
María Ferrando, madre de una niña de seis años, mencionó que ha tenido que adquirir al menos tres vestuarios, cada uno con un costo entre 1,000 y 2,000 pesos. Ella destacó que el principal desafío es la falta de planificación por parte de las instituciones educativas, que a menudo comunican los requerimientos con poca antelación.
Lisbeth Araujo, madre de una niña de nueve años, relató que ha llegado a gastar hasta RD$3,000 en un solo atuendo. Araujo también expresó su frustración por la falta de tiempo para adquirir las prendas necesarias, ya que muchas veces se les informa a última hora sobre los requisitos.
Para el Día de las Madres, Araujo deberá comprar un tutú, un suéter blanco, medias azules y zapatos blancos, además de aportar 50 pesos semanales para un regalo. Mery Rosario, otra madre, reconoció que estas actividades fomentan la creatividad, pero también pueden resultar abrumadoras en términos de costos y tiempo.
En contraste, Lidia Gómez, madre de dos niñas, explicó que en su colegio las actividades están calendarizadas desde el inicio del año y que algunos costos están incluidos en una cuota anual de 5,000 pesos. Para el Día de las Madres, tendrá que pagar un adicional de 2,600 pesos por niña, lo que incluye vestuario y refrigerio.
Una madre anónima compartió que en su colegio piden atuendos varias veces al año, con costos de alquiler que oscilan entre 1,000 y 1,500 pesos y compras que pueden llegar a RD$1,500. En diciembre, los gastos aumentan considerablemente, ya que se requieren atuendos más elaborados.
Desde la perspectiva de los centros educativos, estas dinámicas buscan reforzar el aprendizaje. Melvin García, subdirector del colegio Los Clavelines, mencionó que se ofrecen alternativas para evitar gastos innecesarios, como el uso de materiales reciclados y un «banco de vestuarios» para reutilizar piezas de años anteriores.
Otros colegios, como el Santa Teresa, destacan que muchas actividades se realizan con ropa regular y que cualquier vestuario adicional depende de la dinámica de cada clase. El colegio Amor y Paz, por su parte, asegura que las actividades que requieren vestimenta adicional no son constantes y buscan ser accesibles para todas las familias.
En general, los colegios son conscientes del impacto económico que estas actividades pueden tener en las familias y tratan de minimizar los costos, promoviendo la reutilización de prendas y el uso de materiales que ya se tengan en casa.

