La doctora Madeline Rodríguez Tavárez, médica ortopeda y traumatóloga en Santo Domingo, combina su pasión por la medicina y la música, actualmente cursando una subespecialidad en cirugía de columna. Desde pequeña, siempre tuvo el deseo de ayudar a otros, lo que la llevó a estudiar medicina y a desarrollar un interés especial por la ortopedia.
Su amor por la música comenzó gracias a su madre, quien la introdujo en actividades musicales desde temprana edad. A los siete años, Rodríguez comenzó a tocar el violonchelo, un instrumento que la cautivó por su sonido grave y cálido.
En su práctica médica, la ortopedia le permite combinar su conocimiento anatómico con la cirugía, disfrutando especialmente del proceso de recuperación de sus pacientes. “Para el paciente, puede significar volver a caminar con confianza, regresar al trabajo o cargar a su hijo”, señala, enfatizando el impacto positivo de su especialidad en la vida de las personas.
Su interés por la cirugía de columna se ha intensificado durante su formación, atraída por la conexión entre la estabilidad de la columna y la función neurológica. Este campo presenta desafíos únicos en la búsqueda del tratamiento adecuado para cada paciente.
Fuera del ámbito hospitalario, el violonchelo se convierte en un refugio personal para Rodríguez, donde puede expresar emociones que a veces le cuesta comunicar verbalmente. “En el violonchelo encuentro una manera de expresar lo que a veces me cuesta poner en palabras”, afirma.
La formación musical de Rodríguez también ha influido en su relación con los pacientes, mejorando su capacidad de escuchar y prestar atención a los detalles. Tocar el violonchelo le ayuda a sobrellevar las jornadas difíciles en el hospital y a procesar las experiencias con mayor tranquilidad.
Entre sus obras favoritas se encuentra el concierto para violonchelo de Elgar, que disfruta por la fuerza y emociones que transmite. Además, ha tenido la oportunidad de presentarse como solista y colaborar con artistas tanto nacionales como internacionales.
Para aquellos que buscan equilibrar una pasión artística con su vida profesional, Rodríguez aconseja aprovechar el tiempo disponible y no esperar a tener un día libre completo. Resume su dualidad vocacional diciendo: “La medicina es mi manera de cuidar a los demás y la música es una de mis maneras de cuidarme”.

