La Organización Mundial de la Salud (OMS) está preparando el sistema sanitario en Ucrania para enfrentar el invierno, dado el impacto del conflicto en hospitales y servicios básicos. Jarno Habicht, representante de la OMS en Ucrania, indicó que asegurar el funcionamiento de los centros médicos es una prioridad debido a los daños en las infraestructuras.
El organismo internacional trabaja para garantizar que los hospitales cuenten con electricidad, agua potable y sistemas de calefacción durante la temporada invernal. En los últimos años, la OMS ha suministrado aproximadamente 300 generadores eléctricos, 26 estaciones de calefacción y sistemas de purificación y almacenamiento de agua para las instalaciones de salud afectadas por la guerra.
Riesgos adicionales para la salud
Aparte de las dificultades invernales, las autoridades sanitarias expresaron su preocupación por los riesgos que podría traer el verano, como brotes de enfermedades vinculadas al agua contaminada, alimentos y vectores. Estas situaciones podrían agravar aún más la crisis sanitaria en el país.
Las regiones del sur y el este de Ucrania son las más vulnerables, debido al deterioro de las infraestructuras y a las constantes interrupciones de servicios básicos provocadas por los ataques y combates. La OMS continúa brindando apoyo humanitario y sanitario en medio de los enfrentamientos armados y el impacto de la guerra en la población civil.
La situación en Ucrania sigue siendo crítica, y el esfuerzo de la OMS es fundamental para mitigar los efectos del conflicto en la salud pública del país.

