La Organización de los Estados Americanos (OEA) exigió acciones contundentes contra las pandillas en Haití tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños en una emboscada el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, expresó su solidaridad con El Salvador y pidió una respuesta internacional coordinada para enfrentar la violencia de los grupos armados en el país.
Ramdin manifestó su apoyo al Gobierno y al pueblo salvadoreño, especialmente a las familias de los cuatro integrantes del contingente internacional cuyo paradero sigue sin confirmarse. En un mensaje publicado en su cuenta de X, el secretario general destacó la urgencia de adoptar decisiones firmes para combatir a las organizaciones criminales que controlan amplias zonas de Haití.
Operaciones de búsqueda y rescate
El ataque a los salvadoreños, quienes son técnicos de aviación en una misión internacional, llevó al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a ordenar una operación de búsqueda y rescate. Bukele advirtió que intensificaría las acciones militares si los cuatro hombres no eran liberados con vida.
El Salvador ha enviado refuerzos militares a Haití para participar en las operaciones de localización, mientras las fuerzas internacionales y las autoridades haitianas continúan sus esfuerzos. La situación se complicó cuando la Fuerza de Supresión de Pandillas confirmó haber recibido restos humanos de una organización humanitaria, aunque no se pudo identificar si pertenecían a los desaparecidos.
Reacciones y contexto internacional
Bukele rechazó que los restos encontrados correspondieran a los técnicos salvadoreños, señalando diferencias en las características de los cuerpos recuperados. Hasta el momento, no se ha comunicado una identificación forense definitiva que aclare el destino de los cuatro hombres.
La OEA se une a la condena del Sistema de Naciones Unidas en El Salvador, que también exigió el regreso inmediato y seguro de los técnicos. Aunque Ramdin no anunció nuevas medidas operativas ni recursos adicionales, su declaración resalta la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para enfrentar la creciente amenaza de las pandillas en Haití.

