Un niño de nombre Alejandro Encarnación González falleció tras caer de un tobogán en un centro infantil ubicado en Los Alcarrizos. El menor sufrió un golpe en la cabeza durante el accidente, lo que, según las autoridades, le habría provocado la muerte.
Las autoridades han detenido a dos empleadas del centro mientras investigan las circunstancias del suceso y las posibles responsabilidades relacionadas con el fallecimiento del infante. Este trágico incidente ha generado preocupación en la comunidad y ha llevado a un escrutinio sobre la seguridad en los centros infantiles.
Como parte de las investigaciones, el Centro Cristiano Jaret se encuentra cerrado temporalmente. Las autoridades están recopilando información para determinar las condiciones en que ocurrió el accidente y si se cumplían las normativas de seguridad.
Este caso resalta la importancia de la vigilancia y el cumplimiento de las medidas de seguridad en los espacios destinados a la recreación infantil. La comunidad espera respuestas claras sobre lo sucedido y acciones que eviten que incidentes similares ocurran en el futuro.

