El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, descartó este miércoles la posibilidad de un ataque a Irán en los próximos días, a menos de dos semanas de las elecciones parlamentarias israelíes programadas para el 27 de octubre. Según Netanyahu, «no es conveniente para nosotros» llevar a cabo una acción militar en este momento.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto de creciente tensión regional, donde adversarios de Israel podrían intentar poner a prueba su capacidad de respuesta antes de los comicios. Netanyahu afirmó que Israel está preparado para enfrentar cualquier escenario, un mensaje que transmitió en un videomensaje durante una visita a la divisoria con Cisjordania.
Durante la entrevista con la emisora de radio del Ejército israelí, Galei Tzahal, Netanyahu también rechazó la posibilidad de un ataque israelí o estadounidense contra la República Islámica en el corto plazo. Esto se enmarca en un ambiente de amenazas cruzadas y el riesgo de una escalada militar en Oriente Medio.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, también emitió advertencias contra Hizbulá durante una visita a tropas en el sur del Líbano. Katz advirtió que si el grupo chií se une a Irán en un ataque contra Israel, sufrirá graves consecuencias y podría perder más territorios en el sur libanés, específicamente en las zonas de Nabatieh y Litani.
Además, el ministro insinuó la posibilidad de nuevos ataques contra los suburbios del sur de Beirut, considerados un bastión de Hizbulá. Estas amenazas han incrementado la preocupación sobre una posible ampliación del conflicto, en caso de que las tensiones entre Israel, Irán y el grupo libanés deriven en enfrentamientos.
Netanyahu también abordó las declaraciones del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien mostró interés en ocupar la cartera de Defensa si Netanyahu logra la reelección. El primer ministro afirmó que «Defensa se quedará en el Likud», en referencia a su partido político.
La postura de Netanyahu se alinea parcialmente con las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que no iniciaría ataques contra Irán antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre. Trump también mencionó que Washington mantiene conversaciones productivas con Teherán, lo que sugiere la posibilidad de avances diplomáticos para reducir las tensiones.

