El Estado de derecho debe proteger no solo a quienes violan la ley, sino también a los millones de dominicanos honestos que diariamente buscan regresar sanos y salvos a sus hogares. La creciente delincuencia ha generado un clima de miedo, con ciudadanos asesinados por un celular y trabajadores despojados de su esfuerzo.
Esta situación ha llevado a la Policía Nacional, bajo una nueva dirección, a adoptar una respuesta más enérgica. El presidente Luis Abinader ha instado a los delincuentes a entregarse, lo que ha resultado en un aumento de entregas voluntarias, una señal que algunos consideran alentadora.
Debate sobre el derecho a la vida
Los recientes intercambios de disparos han reavivado el debate sobre el derecho a la vida. Es fundamental reconocer que toda vida merece protección, pero también surge la pregunta de quién defiende el derecho a vivir de aquellos ciudadanos que se encuentran en situaciones de peligro, como una madre que pierde a su hijo o un comerciante amenazado.
Defender a una Policía firme no implica justificar excesos o acciones ilegales. Más bien, se trata de reconocer su responsabilidad de proteger a la población y de enfrentar la criminalidad con determinación.
El Estado de derecho no debe ser un discurso que ignore a las víctimas de la violencia. Los dominicanos de bien también tienen derechos, y uno de los más importantes es el derecho a vivir en paz, sin miedo y con tranquilidad.

