El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este viernes que el Ejército israelí continuará ocupando parte del sur del Líbano y enfrentándose a la milicia chií Hizbulá, a pesar de un acuerdo entre EE. UU. e Irán que busca iniciar un proceso de paz. Netanyahu hizo estas declaraciones horas después de que el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, sugiriera que Israel debe «respetar» dicho proceso.
En un comunicado difundido por su oficina, Netanyahu subrayó: «Israel permanecerá en la zona de seguridad del sur del Líbano el tiempo que sea necesario para proteger a las comunidades del norte». Esta afirmación se produjo tras la firma de un memorando entre Estados Unidos e Irán que incluye garantizar la integridad territorial del Líbano.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que continuaron atacando a Hizbulá en el sur del Líbano y en el valle de la Bekaa, donde al menos 21 personas han muerto y decenas han resultado heridas, mientras las carreteras colapsan por el éxodo de familias que huyen de los bombardeos.
Por otro lado, Estados Unidos e Irán pospusieron una reunión prevista en Ginebra para formalizar su memorando de entendimiento y discutir un acuerdo de paz más duradero. Fuentes iraníes señalaron que su delegación suspendió su viaje debido a los ataques israelíes en Líbano, donde se exige el cese de la ocupación del sur libanés.
La decisión de Irán fue comunicada a Estados Unidos, que ha expresado públicamente sus discrepancias con Israel. Vance también comentó que «el problema para Israel no es el presidente de EE. UU., Donald J. Trump«, quien es visto como un aliado clave en el ámbito internacional.
Vance advirtió que, si estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, no atacaría al único aliado poderoso que queda en el mundo. La situación en la región sigue siendo tensa, con el futuro del proceso de paz en juego.

