El terremoto de magnitud 7,7 ocurrido el pasado viernes en Panamá dejó cerca de una treintena de heridos y causó la primera muerte oficial, la de Elena Barría, una mujer de 68 años, quien falleció este miércoles en un hospital de la capital panameña. La Caja del Seguro Social (CSS) de Panamá confirmó su deceso a las 3:42 p.m. (20:42 GMT).
La señora Barría, que padecía diabetes y había perdido una pierna, murió a causa de un infarto natural tras ser operada con éxito de un abdomen perforado debido al sismo. Sus familiares informaron a EFE sobre su estado de salud previo a su fallecimiento.
Evaluación de daños
Las autoridades panameñas están evaluando los daños ocasionados por el terremoto y sus más de 300 réplicas, que han afectado iglesias, museos, bibliotecas y edificios patrimoniales. Según el Ministerio de Cultura, más de dos mil infraestructuras han sufrido daños.
Se estima que el potente sismo causó afectaciones significativas en la península de Azuero, una zona caracterizada por pequeños pueblos con una población envejecida que depende de la agricultura y la ganadería. Este contexto agrava la situación de las comunidades afectadas.
El último reporte oficial indica que el terremoto dañó más de 1.280 residencias, 619 centros escolares, más de 60 edificios gubernamentales, 44 iglesias, 24 centros de salud, 11 hoteles y una decena de carreteras, vías y puentes en todo el país. La magnitud de los daños ha llevado a las autoridades a implementar medidas de respuesta y recuperación.

