El senador de la provincia de San Juan, Félix Bautista, ha denunciado que la empresa minera canadiense GoldQuest no solo cuenta con una concesión para la extracción de oro, sino que posee un total de 15 áreas adyacentes.
Esta situación ha generado preocupación entre los habitantes de la región, quienes temen las consecuencias de la actividad minera en su entorno.
Durante una sesión del Senado, Bautista afirmó que la exploración en la Mina Romero es solo “la punta del iceberg”, ya que la empresa tiene planes para continuar con otros 14 proyectos en la zona.
Entre estos se encuentran: Valentín, La Guinea, Las Piedras, Descansado, Las Tres Veredas, La Pelada, Los Lechones, Loma de los Comíos, Los Gajitos, La Tachuela, Toribio, Loma de Cachimbo, Tocón de Pino y Agüita Fría.
El legislador, perteneciente a la Fuerza del Pueblo, destacó que desde hace cuatro años, GoldQuest ha estado realizando estudios para explotar una mina de oro en San Juan, un proyecto que ha encontrado un amplio rechazo en la comunidad.
Bautista subrayó que todos los sectores organizados de la provincia, incluyendo la Iglesia católica, iglesias protestantes, asociaciones profesionales y gremios, así como productores y comerciantes, están en contra de la explotación de la mina.
Rechazo comunitario a la minería
Bautista cuestionó las razones detrás del rechazo a la mina Romero, indicando que la preocupación radica en que la concesión de exploración abarca 15 áreas, no solo una.
Además, enfatizó que todas las exploraciones se encuentran ubicadas al lado del parque José del Carmen Ramírez, que ha sido declarado como reserva natural, lo que agrava las inquietudes sobre el impacto ambiental.
El senador también mencionó que, aunque GoldQuest argumenta que se trata de una mina subterránea, el área total de las 15 concesiones de exploración suma aproximadamente 209 millones de metros cuadrados.
Esta extensión plantea serias dudas sobre la viabilidad de proteger el medio ambiente y la agricultura en la región.
Desde el lunes, diversos sectores sociales, comerciales y medioambientales en San Juan han comenzado a protestar en contra de la actividad minera, argumentando que esta atenta contra la agricultura y el medio ambiente.
Las manifestaciones reflejan el descontento de la población ante lo que consideran una amenaza a su sustento y a la naturaleza.
Posturas encontradas en el Senado
En contraste con la postura de Bautista, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, defendió la minería en la región, afirmando que puede coexistir con la agricultura sin inconvenientes.
De los Santos, senador de la provincia de Sánchez Ramírez, donde la minería ha operado con éxito, expresó su apoyo a la actividad, argumentando que sin ella, la vida del ser humano sería insostenible.
Este debate en el Senado refleja la división de opiniones sobre el futuro de la minería en San Juan, donde las preocupaciones medioambientales y agrícolas chocan con las perspectivas económicas que la actividad minera podría ofrecer.
La situación sigue siendo objeto de atención tanto a nivel local como nacional.

