El pasado sábado 17 de octubre, el Lehman Center for the Performing Arts en Nueva York fue escenario de “La Historia de una Diva y una Reina”, un espectáculo protagonizado por Milly Quezada y Miriam Cruz. La presentación reunió a un público entusiasta que disfrutó de una noche llena de música y orgullo dominicano, con entradas agotadas 45 días antes del evento.
La energía de Milly Quezada se hizo sentir desde el inicio, destacando su conexión especial con los asistentes. Acompañada de cuatro bailarines, ofreció un show dinámico que incluyó sus grandes éxitos, mientras el público coreaba cada canción, convirtiéndose en parte del espectáculo.
El ambiente se tornó aún más especial cuando Miriam Cruz se unió a Milly para interpretar “My Number One”, un momento que fue celebrado con entusiasmo por los presentes. La química entre ambas artistas reflejó la hermandad que caracteriza su relación profesional.
Miriam también tuvo su momento estelar, destacando su colaboración con Milly en “Ta’ Pillao”, donde sus voces se unieron en una muestra del espíritu de camaradería artística. Este tipo de interacciones enriqueció el espectáculo y resonó profundamente con el público.
Organizado por Raposo Events, el evento rindió homenaje a la trayectoria de estas dos icónicas figuras del merengue, cuyas carreras han trascendido fronteras y continúan conectando a los dominicanos con sus raíces culturales.
Con el auditorio lleno y la energía palpable, “La Historia de una Diva y una Reina” se convirtió en una noche memorable para los asistentes. Las canciones de Milly y Miriam resonaron en el corazón de la diáspora dominicana, reafirmando su legado en la música.
Para Milly Quezada, este espectáculo fue una reafirmación de su carrera, construida sobre el talento y la cercanía con su público. Su presencia en el escenario y la respuesta del público confirmaron su estatus como una de las grandes embajadoras del merengue dominicano, llevando su música a nuevas generaciones tanto dentro como fuera del país.

