El gobierno de México está considerando aumentar las importaciones de petróleo estadounidense para reducir las tensiones comerciales con Estados Unidos y facilitar un acuerdo arancelario sin afectar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta propuesta fue presentada por el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, quien sugirió que el país podría exportar parte de su petróleo a otros mercados e importar crudo estadounidense más adecuado para algunas refinerías nacionales.
Durante una conferencia de prensa, Medina Mora explicó que algunas refinerías en México requieren crudos con características diferentes a los que se producen localmente, lo que limita su capacidad para obtener gasolina y aumenta la producción de combustóleo. El dirigente empresarial destacó que incrementar las compras de petróleo, gas natural, gasolina y diésel de Estados Unidos podría ayudar a reducir el déficit comercial que preocupa al presidente Donald Trump.
“Para el presidente Trump la variable crítica se llama déficit. Todas las acciones que hagamos para disminuir el déficit nos van a ayudar”, afirmó Medina Mora. La propuesta surge en un contexto donde México busca resolver disputas arancelarias con su principal socio comercial, que recibe más del 80% de las exportaciones mexicanas.
Además, el presidente del CCE planteó la necesidad de revisar cómo se contabilizan ciertos componentes electrónicos que ingresan a México a través de Estados Unidos, aunque su tránsito por territorio estadounidense no altere su origen comercial. Esto también forma parte de la estrategia para alcanzar un entendimiento comercial con Washington.
Acuerdo bilateral y revisión del T-MEC
Medina Mora considera que México está cerca de lograr un acuerdo comercial con Estados Unidos, aunque hizo una distinción entre una solución inmediata a los aranceles y una revisión integral del T-MEC. “Eso es lo que esperamos, que siga siendo un tratado trilateral con acuerdos bilaterales”, indicó.
El objetivo inmediato es reducir los aranceles estadounidenses aplicados bajo la sección 232, que afectan a sectores clave como el automotriz, el acero, el aluminio y el cobre. “Lo que nos daña son los aranceles de la sección 232”, advirtió el dirigente empresarial.
Las conversaciones entre México y Estados Unidos sobre estas medidas continúan sin una fecha definida para la cuarta ronda. Medina Mora también defendió la importancia de preservar la estructura trilateral del T-MEC, a pesar de que México y Canadá han adoptado estrategias diferentes frente a Washington.
El tratado se mantendrá vigente hasta 2036, sujeto a revisiones anuales, a menos que los tres países acuerden extenderlo. Un entendimiento arancelario previo podría ayudar a reducir la incertidumbre comercial mientras se avanza en negociaciones a largo plazo sobre la integración económica en América del Norte.

