Los Metros de Santiago han incorporado al armador estadounidense Roddy Peters Jr. en un momento crucial de la Serie Final de la Súper Liga LNB frente a los Gigantes de San Francisco de Macorís. Peters entra al equipo en reemplazo de Antony Feirley.
Con 31 años y una altura de 6’4” (1.93 metros), Peters puede jugar como base y escolta. Su llegada busca proporcionar mayor estabilidad en la conducción del juego, mejorar la organización ofensiva y ofrecer una opción defensiva efectiva para enfrentar a los jugadores del equipo nordestano.
El estadounidense es conocido por su manejo del balón, su lectura del pick-and-roll y su habilidad para generar oportunidades para sus compañeros. Además, tiene la capacidad de penetrar, absorber contacto y finalizar cerca del aro, así como acelerar el juego en situaciones de transición.
La incorporación de Peters podría aliviar la presión sobre Juan Guerrero en la organización ofensiva, permitiendo que anotadores como Omar Silverio y Jordan Hall reciban el balón en mejores posiciones. Su control del ritmo y su capacidad para atacar defensas concentradas en los principales jugadores ofensivos de los Metros son aspectos clave de su juego.
En su última actuación con los Caballeros de Culiacán en el baloncesto mexicano, Peters promedió 17.5 puntos, 8.3 asistencias, 3.5 rebotes y 1.9 robos por partido, con un porcentaje de 50.9% en tiros de campo. Estas estadísticas demuestran que es un jugador capaz de combinar anotación, distribución y defensa.
Su experiencia en México y en otras ligas internacionales puede facilitar su adaptación al baloncesto dominicano, que se caracteriza por un juego físico y un ritmo acelerado, además de la necesidad de obtener resultados inmediatos.
Defensivamente, las condiciones físicas de Peters pueden ser un recurso valioso para los Metros contra bases fuertes y penetradores como Marquis Wright. Su estatura le permite cambiar asignaciones, defender en el perímetro y ejercer presión sobre el balón sin generar desajustes.
Peters no solo es un anotador, sino un armador de control y creación. Su principal objetivo será reducir las pérdidas de balón, mejorar la ejecución en los cierres y equilibrar una ofensiva que ha enfrentado dificultades ante la presión defensiva de los Gigantes.

