El nuevo Código Penal dominicano, que entrará en vigencia el 3 de agosto de 2026, reconoce legalmente el feminicidio como un delito autónomo, definiéndolo como la muerte de una mujer por el hecho de ser mujer. Esta inclusión responde a la necesidad de abordar la violencia de género de manera más efectiva dentro del marco jurídico del país.
Hasta la promulgación de la Ley 74-25, el feminicidio no contaba con un reconocimiento explícito en el Código Penal. Con la nueva legislación, se establece que el feminicidio se comete sin importar la edad de la víctima, la existencia de una relación sentimental con el agresor o el lugar del crimen, lo que permite una diferenciación clara de otros homicidios.
El artículo 93 del nuevo Código Penal estipula penas de treinta a cuarenta años de prisión mayor para quienes cometan feminicidio, reflejando la gravedad de este delito. Esta medida busca proporcionar un tratamiento penal diferenciado a los homicidios motivados por violencia de género.
Feminicidio agravado
Una de las innovaciones más significativas es la creación del feminicidio agravado, regulado en el artículo 94. Esta figura contempla circunstancias que hacen el delito aún más reprochable, estableciendo una pena máxima de cuarenta años de prisión mayor en casos específicos.
Las circunstancias que agravan el delito incluyen situaciones en las que la víctima es una niña, adolescente, anciana o tiene alguna discapacidad. También se consideran agravantes si el crimen se comete en presencia de familiares o si la víctima está embarazada o en los tres meses posteriores al parto.
El legislador también ha decidido agravar la conducta del agresor si se aprovecha de una relación de confianza o autoridad, si la víctima está bajo custodia del Estado, o si utiliza sustancias para disminuir su capacidad de defensa. Estas medidas buscan responder a patrones de violencia que han estado presentes en casos de feminicidio.
La inclusión del feminicidio en el nuevo Código Penal no solo representa un nuevo tipo penal, sino que también reconoce una realidad social que ha sido abordada desde diversas perspectivas, pero que carecía de una regulación clara. Este avance legal dota al sistema de justicia de herramientas más precisas para combatir la violencia de género.
A partir de la fecha de entrada en vigencia, el feminicidio se convertirá en un delito formalmente definido por la ley, con consecuencias jurídicas bien establecidas, marcando un hito en la lucha contra la violencia hacia las mujeres en la República Dominicana.

