El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este miércoles que Alemania y Francia seguirán fortaleciendo su cooperación en defensa, a pesar del fracaso del proyecto conjunto para desarrollar un caza europeo de sexta generación, que también incluía a España y era considerado clave para la autonomía militar de Europa.
Durante su intervención en la Feria Internacional Aeronáutica y Espacial (ILA) de Berlín, Merz explicó que tanto él como el presidente francés, Emmanuel Macron, hicieron esfuerzos durante meses para alcanzar un acuerdo entre las compañías Airbus y Dassault, pero las diferencias entre ellas bloquearon el programa.
El canciller indicó que la decisión adoptada el pasado viernes no solo finaliza un proyecto estancado durante años, sino que también abre nuevas oportunidades para que la industria europea avance en el desarrollo de aeronaves de combate modernas mediante otras fórmulas de cooperación.
Futuro Sistema Aéreo de Combate
Merz destacó que el elemento más importante del programa, conocido como Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), seguirá vigente a través de un sistema europeo integrado de defensa, esencial para futuros proyectos estratégicos entre Francia y Alemania.
El FCAS contemplaba un ecosistema militar avanzado que incluía un avión de combate de nueva generación, drones, sensores remotos y una nube de combate capaz de conectar en tiempo real plataformas aéreas, terrestres, navales y satelitales.
Los ministros de Defensa de Alemania y Francia elaborarán una propuesta conjunta que se presentará durante el Consejo Ministerial programado para julio en territorio alemán. Ambos gobiernos también trabajan en actualizar su plan de cooperación industrial en defensa para impulsar proyectos viables que impacten la seguridad europea.
Reacciones y alternativas
La ministra española de Defensa, Margarita Robles, lamentó la cancelación del FCAS, argumentando que se han priorizado intereses industriales sobre las necesidades de seguridad del continente. Robles subrayó que España necesita un avión de sexta generación y defendió la importancia de mantener programas conjuntos europeos.
Por su parte, el primer ministro belga, Bart De Wever, calificó el fracaso del FCAS como una pérdida de tiempo y criticó la gestión del programa por parte de Francia y Alemania, advirtiendo sobre los riesgos de fragmentar los esfuerzos de defensa en Europa.
Tras la cancelación del proyecto, Berlín evalúa tres posibles caminos: adquirir más cazas F-35, unirse a otro programa internacional existente o impulsar el desarrollo de una nueva aeronave bajo liderazgo alemán, con la participación de Airbus y otras empresas del sector.
En este contexto, la alianza industrial Team Gen 6, que incluye a Airbus Defence and Space, Diehl Defence, HENSOLDT, Liebherr, MBDA, MTU Aero Engines, Rohde & Schwarz y AUTOFLUG, prevé presentar nuevas propuestas para el futuro de la aviación militar alemana.
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