La cantante mallorquina María del Mar Bonet expresó este domingo que la esperanza ante el auge de discursos fascistas y desigualdades económicas radica en los jóvenes que defienden su futuro, durante un encuentro con medios tras su concierto en la sala Olympia de París, donde conmemoró el 50 aniversario de su recital de 1975.
Bonet, quien recordó que tenía 30 años en su primera actuación en el Olympia y que cumplirá 80 el próximo 27 de abril, destacó la movilización juvenil como un motivo de esperanza. «Es una belleza verlos allí», dijo, refiriéndose a los jóvenes que se manifiestan en las calles.
Reflexiones sobre el pasado y el presente
La artista, figura clave de la Nova Cançó, comparó el clima de esperanza actual con el final de la dictadura franquista en España. Sin embargo, expresó su pesimismo ante lo que considera un retroceso político y social, mencionando que «ahora hay mucho lío y mucho insulto».
Bonet denunció la presencia de discursos fascistas en las instituciones y lamentó la reivindicación de un pasado franquista que debería haber quedado atrás. «Eso a mí me produce un estado de poca esperanza», afirmó, al tiempo que subrayó que las nuevas generaciones son la principal fuente de confianza en el futuro.
La artista criticó la especulación inmobiliaria y las dificultades que enfrentan las personas mayores para mantener sus viviendas. Además, cuestionó la falta de respuesta coordinada de los gobiernos mediterráneos ante las muertes de migrantes en el mar, pidiendo que quienes buscan una vida mejor no sean tratados como una amenaza.
Defensa de la cultura y la música
Bonet también abogó por una mayor presencia de la música y cultura de las distintas regiones de España en los medios. «Que hagáis el favor de poner más música del Mediterráneo, más música vasca, más música gallega», pidió a los periodistas presentes.
En su recital, que incluyó más de una veintena de canciones, mezcló temas de su último álbum ‘L’aigua no cansa’ con repertorio clásico, dedicando una canción a las personas represaliadas en el exilio, incluyendo al president Carles Puigdemont, presente en el auditorio.
La consejera de Cultura, Sònia Hernández Almodóvar, representó al Gobierno de Salvador Illa en el concierto, destacando la importancia de esta conmemoración en un momento que requiere recuperar la memoria histórica y el papel de la cultura como instrumento de reflexión crítica.
El evento también contó con la presencia del embajador de España en Francia, Victorio Redondo, y otros diplomáticos, quienes resaltaron la relevancia de la música y la cultura en la sociedad actual.

