El precandidato presidencial Luis de León, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), exigió al Gobierno anular el acuerdo firmado con Estados Unidos que permitiría el envío de convictos y criminales extranjeros al país, argumentando que dicha decisión carece de la aprobación del pueblo dominicano.
De León afirmó que la sociedad dominicana, así como diversos sectores sociales, políticos, económicos y religiosos, se sienten afectados por este acuerdo, el cual fue pactado sin la autorización de las instituciones del país. Calificó la situación como «incalificable, indignante, humillante e inaceptable», señalando que el presidente no puede tomar decisiones que comprometan la soberanía nacional sin consultar al pueblo y al Congreso Nacional.
El líder de la Fuerza Boschista del PLD advirtió que este acuerdo podría generar un movimiento de protesta tan contundente que amenazaría el orden institucional del Gobierno actual. Hizo un llamado a todos los sectores de la vida nacional a participar en una gran parada cívica, ondeando la bandera dominicana, para que el presidente Luis Abinader comprenda que este acuerdo perjudica la democracia y la imagen internacional del país.
En su papel de educador y nacionalista, propuso organizar una manifestación nacional para expresar al presidente que no puede actuar ignorando la voluntad del pueblo y violando la Constitución. De León insistió en que el Gobierno debe revertir este acuerdo, al considerarlo un hecho inaudito que atenta contra la autodeterminación de la República Dominicana.
El precandidato también instó a la ciudadanía a salir a las calles en una gran parada cívica para oponerse al acuerdo, con la esperanza de que el Gobierno se vea obligado a deshacerlo, ya que considera que este acuerdo vulnera el Estado social y de derecho del país.
De León expresó su rechazo a que los aeropuertos de Las Américas y San Isidro sean utilizados por Estados Unidos para atacar a naciones amigas como Cuba, Nicaragua, Colombia y México, abogando por una República Dominicana que promueva el diálogo y la paz.
Finalmente, cuestionó la decisión del Gobierno de declarar a Irán como nación «terrorista», advirtiendo que esto podría llevar al país a una situación de conflicto y disolución social. De León concluyó enfatizando la importancia de la autonomía y soberanía dominicana frente a potencias extranjeras.

