Los ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) discutieron este martes cómo fortalecer la operación Aspides para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, una vez finalice el conflicto en Irán. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, indicó que los Estados miembros están aportando recursos para aumentar el número de buques disponibles para escoltar y, si es necesario, desminar la zona.
Kallas explicó que actualmente Aspides opera en el mar Rojo, pero su área de operaciones puede ampliarse. Sin embargo, en este momento, la misión carece de suficientes buques, lo que ha llevado a los Estados miembros a colaborar en su fortalecimiento.
Recursos y colaboración
La funcionaria destacó que dotar a Aspides de más recursos es la mejor manera en que la UE puede contribuir a la coalición internacional liderada por el Reino Unido y Francia. En este sentido, algunos Estados miembros ya han anunciado su intención de enviar más buques a la operación.
Kallas subrayó que Aspides podría trasladar sus operaciones al estrecho de Ormuz «cuando las condiciones sean adecuadas». La colaboración entre los países europeos es fundamental para fortalecer la presencia de la UE en la región y mejorar su influencia geopolítica.
Otras misiones y apoyo a Ucrania
Durante la reunión, los ministros también debatieron la posibilidad de establecer una nueva misión en Líbano, que reemplazaría a la FINUL de la ONU al finalizar su mandato a finales de año. Se está estudiando cómo reforzar el control estatal en el país.
Además, se abordó el apoyo militar a Ucrania, con la participación del ministro de Defensa ucraniano, Mijailo Fédorov, a través de videoconferencia. Kallas informó que en junio la UE comenzará a desembolsar el primer tramo de un préstamo de 90.000 millones de euros para ayudar a Ucrania a adquirir drones y mantener sus servicios públicos.
La reunión también incluyó discusiones sobre las garantías de seguridad para Ucrania en caso de tregua, así como medidas para prevenir la elusión de sanciones a Rusia. Kallas enfatizó la necesidad de fortalecer la capacidad europea en este ámbito.
Finalmente, la alta representante expresó su frustración por el lento aumento en la producción de la industria de defensa europea, a pesar de la significativa financiación aportada por los Estados miembros. La necesidad de una producción más rápida y eficiente es crucial para satisfacer las crecientes demandas de capacidad en el continente.

