El crucero MV Hondius, que enfrentó un brote de hantavirus, dejó el puerto de Granadilla en Tenerife tras evacuar a todos los pasajeros y parte de la tripulación. La embarcación zarpó con destino al puerto neerlandés de Róterdam, donde será sometida a un proceso de desinfección.
Un total de seis pasajeros y 20 miembros de la tripulación fueron trasladados en autobuses de la Unidad Militar de Emergencia al aeropuerto Tenerife Sur, donde les esperaban dos aviones con destino a los Países Bajos. En uno de los vuelos viajarán los tripulantes evacuados, mientras que en el otro lo harán cuatro pasajeros australianos, uno neozelandés y un británico.
Detalles de la evacuación
Desde el inicio de la operación el pasado domingo, se han desembarcado 120 personas, mientras que 28 tripulantes ya se encuentran en camino hacia los Países Bajos. El MV Hondius había fondeado en la entrada del puerto al llegar el domingo y fue avituallado para continuar su navegación tras finalizar la evacuación.
El crucero inició su travesía el 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina, con un itinerario de 46 días y 149 pasajeros de 23 nacionalidades, con destino a las Islas Canarias. Sin embargo, el 11 de abril se reportó el fallecimiento de un pasajero neerlandés de 70 años, quien había presentado síntomas desde el 6 de abril.
El cuerpo del pasajero fue desembarcado en Santa Elena junto a su esposa, que posteriormente fue trasladada a Johannesburgo, donde falleció el 26 de abril por hantavirus. En Santa Elena también desembarcaron alrededor de 30 pasajeros más.
El 27 de abril, otro pasajero británico enfermó gravemente y las pruebas confirmaron hantavirus. El 2 de mayo, una pasajera más falleció, lo que llevó a alertar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el brote infeccioso, que fue confirmado como la cepa Andes del hantavirus.
El 3 de mayo, el MV Hondius llegó a Cabo Verde, pero las autoridades le negaron la entrada al puerto por razones de seguridad. Ante esta situación, la OMS solicitó a España que interviniera, y aunque el Gobierno regional de Canarias se opuso, el Ejecutivo español autorizó la llegada del barco, que finalmente arribó a Tenerife el 10 de mayo.

