La Tierra enfrenta un aumento de calor y eventos climáticos extremos que preocupan a la comunidad internacional.
Las temperaturas cada vez más altas afectan tanto la superficie terrestre como la oceánica, generando fenómenos climáticos más intensos.
Estos cambios han encendido las alarmas sobre el estado del planeta, instando a la necesidad de acelerar medidas para frenar el calentamiento global.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el clima está cada vez más descompensado. Sus previsiones indican que hay un 70 % de probabilidad de que las temperaturas extremas superen el límite de 1,5 ºC, establecido por el Acuerdo de París.
Cada pequeño aumento en la temperatura puede desencadenar fenómenos climáticos más severos y ocurrir en intervalos más cortos.
Esto ha resultado en sequías, incendios devastadores, inundaciones y una pérdida significativa de biodiversidad, afectando a millones de personas y convirtiendo a muchos en migrantes climáticos.
Acciones de la Unión Europea
Para cumplir con las recomendaciones del Acuerdo de París, es crucial limitar el aumento de la temperatura mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
En este sentido, los países de la Unión Europea han logrado reducir sus emisiones en un 40 % desde 1990, con una caída del 3 % entre 2023 y 2024.
Estos avances se deben al aumento de las energías renovables, mejoras en la eficiencia energética y cambios estructurales en la economía, así como a una disminución en el consumo de combustibles fósiles.
Sin embargo, el informe Global Carbon Budget 2025 señala que las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) aumentaron un 1,1 % en comparación con 2024.
Este aumento en las emisiones contribuye al incremento de la temperatura global, exacerbado por los conflictos actuales en Oriente Medio y Ucrania, que han intensificado la dependencia de los combustibles fósiles.
Impacto en la educación y la salud
El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, advirtió que el mundo enfrenta “tiempos peligrosos” debido al encarecimiento de los combustibles fósiles.
En la apertura del Diálogo sobre el Clima de Petersberg en Alemania, instó a acelerar la transición climática para garantizar la seguridad energética.
Un informe de World Weather Attribution (WWA) describe un panorama “desolador” para la Tierra, con riesgos climáticos en aumento.
Unicef también ha alertado que el cambio climático ha interrumpido el aprendizaje de 130 millones de niños en África oriental y meridional, generando pérdidas significativas en los sistemas educativos.
Además, la contaminación del aire ha sido vinculada a un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, según un informe de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC).
El economista Nicholas Stern ha enfatizado la necesidad de acelerar la transición energética, resaltando que las próximas dos décadas serán cruciales para el futuro del clima y la biodiversidad.

