Familiares y vecinos del sector Pekín, en Santiago, demandan justicia por la muerte de Miguel Ángel Miranda Flete, un joven que falleció tras cuatro días en cuidados intensivos.
Miranda Flete resultó herido de bala durante una intervención policial en una fiesta callejera.
Según los relatos de los parientes, el incidente ocurrió cuando el joven escuchaba música en una vivienda.
Agentes policiales irrumpieron en el lugar, lo que desató una trifulca. Testigos afirman que Miranda Flete salió de la casa para reclamar a los policías que dejaran de maltratar a tres mujeres presentes.
En ese momento, cuando el joven dio la espalda a los agentes, uno de ellos le disparó en la cabeza.
La madre de Miranda Flete sostiene que el disparo fue a quemarropa y que la bala atravesó su cráneo, causándole heridas gravísimas.
Los familiares también denunciaron que los agentes impidieron el auxilio inmediato al joven, cerrando la calle para dificultar su traslado a un centro de salud.
Finalmente, fue llevado en una motocicleta, y al llegar a un hospital público, los policías ya estaban presentes en el lugar.
La familia exige una condena de 30 años de prisión para el agente responsable y pide a las autoridades poner fin a lo que consideran una “matadera” de jóvenes durante operativos policiales.
También critican a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, por la gestión de las intervenciones de las fuerzas del orden.
Este caso marca la segunda muerte en Santiago en diciembre bajo circunstancias similares relacionadas con intervenciones policiales en actividades festivas.
La primera ocurrió el 20 de diciembre, cuando el joven Víctor Manuel Paredes, de 24 años, falleció en el sector Camboya, aumentando la preocupación y los reclamos de justicia en la comunidad.
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