La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, presentó el lunes un nuevo código de disciplina que impone restricciones de apariencia en las escuelas públicas de primaria y secundaria, prohibiendo el uso de maquillaje y el cabello tinturado. Esta medida ha sido criticada por organizaciones feministas y de derechos humanos, que argumentan que no aborda la raíz del acoso y la violencia en las escuelas.
Durante una visita a una escuela en la periferia de Lima, Fujimori afirmó que «el orden no solo debe reinar en las calles, también debe volver a nuestras escuelas». Este reglamento es parte de su política de mano dura contra la delincuencia, en respuesta a una creciente ola de extorsiones en el país.
El nuevo reglamento, que será publicado en la gaceta oficial antes de entrar en vigor a finales de año, también contempla la restitución de las notas de disciplina y la expulsión de alumnos por faltas graves. Además, se prohibirán los teléfonos móviles en las aulas, salvo con autorización del profesorado.
Fujimori enfatizó que «los chicos deben llevar el pelo corto» y que está «totalmente prohibido teñirse el cabello o maquillarse». El ministro de Educación, José Chang, añadió que también se prohibirá el esmalte de uñas y que las faldas de los uniformes escolares deberán cumplir con una longitud considerada «adecuada».
El gobierno sostiene que estas medidas buscan combatir el acoso y la violencia sexual en las escuelas. Sin embargo, organizaciones como Manuela Ramos y el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán han cuestionado la eficacia de estas restricciones, argumentando que no previenen las agresiones sexuales ni otras formas de violencia escolar.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos también ha denunciado las restricciones a la apariencia de los alumnos, calificándolas de «populistas y autoritarias».
Una vez publicado el reglamento, habrá un plazo de 30 días para que los ciudadanos presenten objeciones y críticas antes de su implementación.

