La candidata conservadora Keiko Fujimori, hija del expresidente peruano Alberto Fujimori, busca este domingo alcanzar la Presidencia de Perú por cuarta vez, con el objetivo de reivindicar el legado político de su padre, quien ocupó el cargo entre 1990 y 2000. A sus 51 años, se enfrenta en la segunda vuelta electoral al candidato de izquierda Roberto Sánchez, en una contienda que podría convertirla en la primera mujer elegida presidenta de Perú mediante voto directo.
Fujimori ha estado cerca de alcanzar el poder en tres ocasiones anteriores, siendo derrotada en segunda vuelta por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021, lo que la ha consolidado como una de las figuras más persistentes de la política peruana. En esta ocasión, llega sin la presencia de su padre, fallecido en septiembre de 2024, quien fue una figura central del movimiento político que lidera.
Además, enfrenta esta nueva etapa tras su divorcio del empresario estadounidense Mark Vito y luego de que una sentencia del Tribunal Constitucional archivara un proceso judicial por presunto lavado de dinero relacionado con el financiamiento de campañas anteriores. A pesar de representar una nueva generación del fujimorismo, conocida como el “keikismo” o “fujimorismo 2.0”, mantiene una línea política centrada en propuestas de mano dura contra la delincuencia y posiciones conservadoras.
La candidata rechaza las acusaciones de haber gobernado indirectamente a través de la influencia de su partido en el Congreso y niega que el fujimorismo haya sido responsable de la inestabilidad política en el país durante la última década. Sin embargo, diversos sectores políticos sostienen que su agrupación tuvo un papel relevante en varios procesos que llevaron a la destitución de presidentes y a la crisis institucional peruana.
Su derrota en las elecciones de 2016 y 2021 fue por márgenes muy estrechos, de apenas unos 40,000 votos. Aunque inicialmente cuestionó los resultados denunciando un supuesto fraude electoral, nunca presentó pruebas concluyentes que respaldaran esas afirmaciones. Fujimori estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston y luego cursó una maestría en la Universidad de Columbia en Estados Unidos.
Su incursión en la política comenzó en 1994, cuando asumió el papel de primera dama a los 19 años tras la separación de sus padres, convirtiéndose en una de las mujeres más jóvenes en desempeñar esa función en América Latina. Tras la caída del gobierno de su padre en el año 2000 y varios años en Estados Unidos, regresó a Perú en 2005, siendo elegida congresista un año después con una de las votaciones más altas registradas.
Durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, protagonizó un enfrentamiento político con su hermano Kenji Fujimori por diferencias sobre la estrategia para lograr la liberación de su padre, quien cumplía una condena de 25 años por delitos de lesa humanidad. Además, permaneció en prisión preventiva durante casi año y medio entre 2018 y 2020, en el marco de investigaciones por presunto lavado de dinero, aunque el Tribunal Constitucional ordenó archivar el caso por insuficiencia de pruebas a principios de este año.
Con una trayectoria marcada por derrotas ajustadas y controversias judiciales, Keiko Fujimori vuelve a apostar por la Presidencia en una elección que podría definir el futuro político de Perú.
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