La muerte de Aneury Santiago Estévez en un enfrentamiento con la Policía ha generado una investigación por parte de las autoridades. El incidente ocurrió el pasado martes en la tarde, cuando Santiago, buscado por robo violento, fue interceptado por agentes del Dicrim. Según la Policía, el hombre murió tras presuntamente enfrentar a la patrulla, aunque su familia y vecinos cuestionan la versión oficial.
Judith Estévez, hermana de Aneury, afirmó que él nunca portó un arma y que no merecía morir de esa manera. Asegura que a su hermano le apodaban «La Araña» y no «Piraña» ni «Lucifer», y que planea llevar el caso a la Justicia. Mientras tanto, el presidente Abinader instó a los buscados por las autoridades a entregarse para evitar ser capturados.
La Policía Nacional, que ha sido criticada por sus métodos, reportó que en la escena del crimen se encontró una pistola marca RETAY XR, calibre .380, junto con un cargador y tres cápsulas, que supuestamente Santiago portaba de manera ilegal. Sin embargo, sus vecinos en El Manguito lo describen como una «buena persona» que robaba por sus vicios, mientras que otros en el ensanche La Paz lo consideraban un «ladronazo».
Las cámaras de seguridad grabaron el momento en que Aneury fue interceptado por los agentes, mostrando que no hubo un enfrentamiento previo. En el video, se observa cómo es disparado y cae al suelo, siendo rematado en menos de un minuto. Este caso se suma a un total de 21 muertes en supuestos enfrentamientos policiales en octubre, en un contexto de creciente preocupación sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía.
La muerte de Aneury deja a una hija estudiante de medicina y un niño de nueve años que crecerá con el peso de la pérdida y los videos que circulan en redes sociales. La situación plantea interrogantes sobre la justicia y el papel de la Policía en el manejo de la delincuencia, así como el impacto de sus acciones en la sociedad.
El caso recuerda incidentes previos, como el de una pareja de pastores en Villa Altagracia, que fueron acribillados por error en marzo de 2021. La comunidad se enfrenta a un dilema sobre cómo se ejerce la justicia y las consecuencias de la violencia en la búsqueda de seguridad.

