La jueza federal Aileen M. Cannon revisa la demanda presentada por el estado de Florida contra OpenAI y su herramienta ChatGPT, tras la solicitud de la empresa de trasladar el caso de un tribunal estatal a la jurisdicción federal. Cannon, designada en 2020 por el expresidente Donald Trump, fue asignada aleatoriamente por la Corte del Distrito Sur de Florida.
La intervención de Cannon se produce luego de que los abogados de OpenAI argumentaran que la demanda debe ser analizada por un tribunal federal, dado que parte de las acusaciones se basa en la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA) y otras disposiciones federales. La empresa sostiene que la querella plantea reclamaciones que surgen directamente de la legislación federal.
La demanda fue presentada el 1 de junio por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, convirtiéndose en la primera acción judicial de un estado estadounidense contra OpenAI por asuntos relacionados con el diseño y la seguridad de un sistema de inteligencia artificial.
Entre las acusaciones, Florida sostiene que ChatGPT habría contribuido a la planificación de tiroteos, generado conductas adictivas en menores de edad y afectado el desarrollo del pensamiento crítico de algunos usuarios. Estas afirmaciones han generado un amplio debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad.
El proceso civil avanza paralelamente a una investigación penal iniciada en abril por la Fiscalía estatal, que busca determinar si la plataforma pudo haber influido o brindado orientación al autor del tiroteo ocurrido en 2025 en la Universidad Estatal de Florida, donde murieron dos personas.
Este caso también reaviva el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos. La administración del gobernador Ron DeSantis ha impulsado acciones legales contra compañías tecnológicas, mientras que Trump firmó en diciembre una orden ejecutiva para promover un marco regulatorio federal único sobre la inteligencia artificial y limitar las regulaciones estatales.

