Un juez de la corte suprema brasileña prorrogó este viernes la prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado. La decisión se basa en la mejoría clínica de Bolsonaro, quien sufre de diversas afecciones de salud.
Bolsonaro, de 71 años, se encuentra en su residencia en Brasilia desde marzo, cuando se le concedió el beneficio de prisión domiciliaria por 90 días para recuperarse de una neumonía. El juez Alexandre de Moraes extendió la medida al reconocer que el expresidente muestra una «mejoría clínica» en su estado de salud.
En el documento de la decisión, Moraes consideró que «el mantenimiento de la prisión domiciliaria humanitaria se muestra razonable, adecuado y proporcional». Sin embargo, un incidente en junio amenazó con enviarlo de vuelta a prisión.
Una pistola Glock de 9 milímetros fue confiscada a uno de sus escoltas durante un control de tránsito en Brasilia, ya que no contaba con la documentación necesaria para su portación. La defensa de Bolsonaro argumentó que el equipo de seguridad había inutilizado el arma al retirar una pieza, debido a los medicamentos psiquiátricos que utiliza el expresidente.
Bolsonaro, en un breve interrogatorio policial, admitió ser el dueño del arma y haberla mantenido en su domicilio. Aunque Moraes decidió no penalizarlo por el hallazgo, estableció que no podía continuar en posesión de ningún arma.
El documento revela que Bolsonaro tiene registradas a su nombre una decena de armas de fuego, que incluyen pistolas, rifles y revólveres. Fue condenado en septiembre del año pasado por intentar aferrarse al poder tras perder las elecciones de 2022 ante el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

