El Ministerio de Exteriores de Jordania convocó este domingo al encargado de negocios de la embajada de Irán en Amán para protestar por los «brutales e injustificados ataques iraníes» contra su territorio, que se han intensificado en los últimos días tras el aumento de las hostilidades en Oriente Medio. El gobierno jordano exigió el cese inmediato de estos ataques y condenó las declaraciones provocadoras de entidades oficiales iraníes.
En un comunicado, Exteriores transmitió un mensaje de protesta enérgico, subrayando que la seguridad de Jordania y de sus ciudadanos es una «línea roja inviolable». Además, el gobierno jordano reiteró su compromiso de tomar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía y la seguridad de su población.
Intercepción de misiles
Horas antes, el Ejército jordano anunció que interceptó y derribó tres misiles iraníes, mientras que un cuarto proyectil cayó en una zona remota del sur de Jordania sin causar víctimas ni daños materiales. Este incidente se produce en un contexto de creciente tensión en la región.
El gobierno jordano también desmintió a la embajada estadounidense en Amán, aclarando que no se ha emitido ninguna orden de evacuación para el aeropuerto de Áqaba ni para el puerto marítimo de la ciudad. Esto ocurrió tras una alerta de la misión diplomática sobre una «amenaza» en la zona.
El pasado 2 de marzo, el Departamento de Estado estadounidense había ordenado a los empleados no esenciales y a sus familias abandonar Jordania debido a riesgos para su seguridad. Áqaba, siendo la única ciudad costera y puerto de Jordania, es un punto estratégico que conecta con Israel, Egipto y Arabia Saudí.
Bajas estadounidenses
La alerta se emitió un día después de que el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) informara sobre la muerte de dos militares estadounidenses y la desaparición de un tercero en Jordania debido a los ataques iraníes. Estas son las primeras bajas estadounidenses registradas en el conflicto desde que se rompió el alto el fuego entre Teherán y Washington la semana pasada.
Hasta el momento, un total de 16 militares estadounidenses han perdido la vida en la guerra contra Irán, que comenzó el 28 de febrero. La situación sigue siendo crítica y se espera que continúen las tensiones en la región.

