El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente en prisión por golpismo, hizo un llamado a la unión tras la derrota electoral de su hijo Flávio Bolsonaro frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La declaración fue transmitida por su esposa, Michelle Bolsonaro, quien destacó que es «momento de unión y no de buscar culpables».
Michelle, a través de sus redes sociales, indicó que su esposo, al que se refiere como «líder», agradece el «empeño y sacrificio» de los militantes durante la campaña de Flávio. Además, desmintió rumores que lo acusan de culpar a sus aliados por la derrota electoral.
La ex primera dama subrayó que Jair se siente «entristecido» por las informaciones que promueven la división y que injustamente apuntan a supuestos culpables. En este contexto, Michelle expresó el respeto y gratitud que su esposo tiene hacia aquellos que han sido criticados por sus aliados en los últimos días, incluyendo al diputado Nikolas Ferreira y al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas.
Flávio Bolsonaro, tras su derrota electoral, huyó junto a su familia a Estados Unidos, donde recibió apoyo del Gobierno de Donald Trump, que no felicitó a Lula por su victoria en la segunda vuelta. Esta fuga ha llevado a algunos líderes del Partido Liberal (PL) y otras formaciones de derecha a considerar a De Freitas como un candidato viable para las próximas elecciones presidenciales.
De Freitas, quien ganó la gobernación en primera vuelta con el 63% de los votos válidos, ha admitido que podría postularse a la presidencia en 2030. En las elecciones del pasado 4 de octubre, Michelle Bolsonaro fue elegida senadora, lo que añade un nuevo capítulo a su carrera política.
Antes de la campaña electoral, Michelle había sido mencionada como una posible compañera de fórmula presidencial en una candidatura que podría haber sido liderada por De Freitas. Sin embargo, en diciembre pasado, Jair Bolsonaro, en ese momento recluido, decidió que su hijo Flávio sería el candidato.

