La India enfrenta un déficit de lluvias del 40% en lo que va de junio, afectada por el fenómeno de El Niño, que ha impactado la temporada de monzones. Según el Departamento Meteorológico de la India (IMD), las precipitaciones han sido de 48.5 milímetros entre el 1 y el 18 de junio, muy por debajo de la cifra normal de 80.6 milímetros.
La escasez de lluvias ha llevado a las autoridades de Mumbai, la capital financiera del país, a suspender esta semana los servicios de agua para construcciones y a implementar una reducción del 20% en el suministro para usos industriales. Esta situación se agrava con medidas de racionamiento en Pune, una ciudad cercana que cuenta con más de 7 millones de habitantes, donde se han cortado los servicios de agua en días alternos.
En mayo, el IMD había anticipado que la temporada de monzones, que abarca de junio a septiembre, tendría un 10% menos de precipitaciones de lo normal debido a El Niño, un fenómeno que históricamente provoca sequías y afecta el volumen de lluvias en la región. Desde 1950, se han registrado 16 años de El Niño, de los cuales siete han impactado negativamente las lluvias del monzón indio.
La situación actual plantea serios desafíos para la agricultura y el suministro de agua en varias regiones del país. La falta de lluvias podría tener repercusiones en la producción de cultivos y en la economía local, que depende en gran medida de la temporada de monzones.
Las autoridades continúan monitoreando el clima y han instado a la población a hacer un uso responsable del agua. La combinación de la sequía y el crecimiento poblacional en áreas urbanas como Mumbai y Pune complica aún más la gestión de los recursos hídricos.
El impacto de El Niño en la India es un recordatorio de la vulnerabilidad del país ante fenómenos climáticos extremos, que pueden alterar patrones de lluvia y afectar la vida diaria de millones de personas. La situación actual subraya la necesidad de estrategias de adaptación y mitigación ante el cambio climático.
Te puede interesar...
