Monte Plata ha sido el escenario de la inauguración de ocho cocinas escolares y huertos pedagógicos, un esfuerzo conjunto del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Esta iniciativa busca fortalecer el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y fomentar entornos escolares más saludables.
Las nuevas infraestructuras forman parte del proyecto “Entorno escolar saludable a través de estrategias innovadoras para el fortalecimiento del PAE”.
Este proyecto es ejecutado por el INABIE con el apoyo técnico de la FAO.
Durante la inauguración, el director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, destacó la importancia de estas acciones para mejorar la vida de los estudiantes.
Resaltó el compromiso de la institución con resultados tangibles que beneficien la educación y salud de los jóvenes.
Mejoras en infraestructura y acceso al agua
El representante de la FAO en la República Dominicana, Rodrigo Castañeda, también enfatizó el impacto positivo de estas intervenciones en la seguridad alimentaria.
Según él, contar con cocinas dignas y acceso al agua es fundamental para garantizar alimentos saludables a los estudiantes.
Las inauguraciones en Monte Plata benefician a 3,234 miembros de la comunidad educativa, incluyendo estudiantes y docentes.
Estas mejoras ofrecen condiciones óptimas para la preparación de alimentos y el acceso a agua potable.
Las cocinas fueron sometidas a un proceso de readecuación que incluyó demolición, reconstrucción y mejoras en varios sistemas.
Esto transforma espacios que antes presentaban limitaciones en áreas seguras y funcionales para la preparación de alimentos escolares.
Huertos escolares y sostenibilidad
Además de las cocinas, se implementaron dos Sistemas de Captación y Aprovechamiento de Agua de Lluvia (SCALL) en centros educativos.
Este sistema permite recolectar agua pluvial para diversas actividades, mejorando la disponibilidad de agua y las condiciones sanitarias.
El proyecto también incluyó la instalación de huertos escolares pedagógicos, diseñados para enseñar a los estudiantes sobre producción de alimentos y sostenibilidad.
Estos espacios educativos son clave para fomentar la conciencia ambiental entre los jóvenes.
Asimismo, se fortalecieron los Comités de Alimentación y Nutrición Escolar (CANE) en 88 centros educativos de la región, asegurando la sostenibilidad de las acciones relacionadas con la educación alimentaria y nutricional.

