El buque MSC-Francesca, de bandera panameña y propiedad italiana, fue incautado este miércoles por Irán en el estrecho de Ormuz.
La Cancillería de Panamá calificó esta acción como «ilegal».
En respuesta, los gobiernos de República Dominicana, Costa Rica y Ecuador emitieron un comunicado conjunto exigiendo la liberación inmediata del buque y su tripulación.
También pidieron el cese de cualquier acción que afecte la libre navegación en aguas internacionales.
Los países consideraron que esta acción de Irán representa una violación inaceptable del derecho internacional y un desafío a la libertad de navegación, un principio esencial del orden jurídico global.
Consecuencias de la Incautación
La Cancillería panameña advirtió que la acción de Irán no solo infringe los derechos soberanos de Panamá, sino que también pone en riesgo la seguridad de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio y la estabilidad energética mundial.
Los gobiernos firmantes recordaron que la libertad de navegación está reconocida y consagrada en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Resaltaron que su respeto es obligatorio y no debe ser interpretado de manera unilateral.
Los tres países alertaron sobre el uso de la fuerza contra embarcaciones civiles, lo que consideran una escalada inaceptable que va en contra de las obligaciones internacionales.
Solidaridad y Llamado a la Comunidad Internacional
Los gobiernos también hicieron un llamado a la comunidad internacional para rechazar este tipo de acciones y reafirmar las normas que garantizan la paz y la seguridad marítima.
«Ningún país puede interrumpir arbitrariamente el flujo del comercio marítimo global», afirmaron, subrayando la importancia de no utilizar los estrechos internacionales para fines políticos o estratégicos.
Finalmente, reiteraron su solidaridad con Panamá y su compromiso con el derecho internacional y la libertad de los mares.
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